lunes, diciembre 10, 2007

New X-Men de Morrison: Asalto a Arma Plus (#142 - #145)

Asalto a Arma Plus

Guión: Grant Morrison
Dibujo: Chris Bachalo

Tinta: Tim Townsend
Letras: Chris Eliopoulos, Rus Wooton
Color: Chris Chuckry
Editor: Mike Marts, Joe Quesada, Warren Simons

Incluye:

#142 “Azufre y Whiskey” (Agosto 2003)
#143 “El Mundo” (Agosto 2003)
#144 “La carne” (Septiembre 2003)
#145 “El diablo” (Septiembre 2003)

Personajes: Lobezno, Cíclope, Sebastian Shaw, Fantomex, Dientes de Sable, E.V.A

Argumento

Scott Summers, alias Cíclope, líder de la Patrulla-X, jamás pensó que huiría de la Mansión Xavier de la forma que lo había hecho. No había ningún enemigo que atormentara sus sueños, ninguna amenaza para la Tierra que disturbara su paz, eran dos mujeres las que habían hecho que se refugiara en el salón del Club Fuego Infernal, lugar vedado para los Hombres-X, y que sin embargo se había dejado arrastrar hasta él, donde contemplaba a una bailarina mutante con la habilidad de convertirse en quien quisiera a los ojos de sus espectadores. Esta vez era una pelirroja de ojos verdes embutida en cuero azabache, cual Reina Negra. Sí, Cíclope había escogido a su propia esposa, Jean Grey, para deleitarle entre trago y trago. En ese momento aparece Dientes de Sable, que empieza a increpar a Scott metiéndose con él. Sebastian Shaw, que presencia la escena, se entrepone entre ellos, pidiéndoles que respeten las normas del Club. Junto a Scott se sienta Lobezno, que se había lanzado en su búsqueda desde su huida de la Mansión, con una botella de whiskey. Cíclope le explica que cuando ve a Jean recuerda cuando eran jóvenes, que él ya no es un chico, y por eso con Emma se sentía libre, maduro. Lobezno le dice que él siempre ha tenido las mejores chicas y todo lo que ha deseado, pero sin embargo Scott se pregunta que de qué le ha servido eso.

En otra mesa del Club, Fantomex se sienta, y llama por teléfono a la mesa de los Hombres X. Lobezno explica que ha quedado con Fantomex allí porque le va a llevar a descubrir su pasado. Logan quiere que Cíclope los acompañe, pero éste se niega, cayéndose de bruces al suelo por la borrachera.

Dos reporteros se introducen en una cúpula llamada El Mundo, donde se realizan experimentos con seres humanos. Hasta que un escuadrón desconocido se introduce también en el complejo.

Horas después Fantomex, Cíclope y Lobezno llegan a El Mundo, y lo descubren severamente destruido y sin aparentemente supervivientes, hasta que encuentran al reportero y su cámara de vídeo, donde se ve que un ser mató a los guardias. En ese momento empiezan a ser tiroteados. Cíclope no quiere luchar porque no se considera ya un Hombre X, pero Logan no para de repetirle que eso no es una misión, ya que ahora son mercenarios. Entre Logan y Fantomex acaban con ellos, y es así como Fantomex descubre que Arma XV ha escapado. Se introducen en El Mundo, en busca del mortal arma plus.

El Mundo es un lugar experimental enfocado a la evolución, donde el tiempo parece transcurrir más rápido con este fin, para generar súper soldados, como Fantomex y Lobezno.

Descubren que nadie queda con vida en el complejo cuando un pájaro robot con una cámara integrada detecta su movimiento, así, un coche policía los ataca.

Lo peor es que se encuentran cara a cara con Arma XV, que lucha contra ellos. Los Hombres X se defienden valientemente, pero al final, no pueden evitar lo inevitable, que Arma XV escape, lanzándose a la atmósfera, surcando el cielo en dirección al espacio, libre e imparable.

Arma XV parece u ser totalmente razonable, que se pregunta el porqué de su existencia, que se quiere marcar metas en la vida. Volando llega a una estación destartalada que se encuentra en el espacio, donde lo reciben los dirigentes del programa Arma Plus, quienes le recuerdan su principal misión, destruir a los mutantes.

Fuera, en el espacio, se desliza suavemente la nave E.V.A, de Fantomex, que los deja en la estación espacial.

Fantomex consigue abrir la base de datos de Arma Plus, mostrándole a Lobezno lo prometido. Su pasado. Éste se queda investigando en los escasos diez minutos con los que cuenta, mientras fantomex y Cíclope se adentran en la base de Arma Plus. Descubren una sala de reuniones donde todos los Arma Plus se reunían, incluido Ultimaron, es decir, Arma XV. Después continúan por las salas incubadoras, viendo los nuevos especimenes del proyecto que verán la luz en breve. Encuentran a E.V.A atrapada, y detrás de su cautiverio se encuentra un jefe del proyecto Arma Plus, que hace explotar a E.V.A, y Fantomex cae herido a través del vínculo que le une a ella. Cíclope consigue sacarlo a rastras.

Logan, que está revisando sus archivos, se encuentra con Ultimátum, que le pregunta por el sentido de la vida. Logan le contesta que todos han nacido para morir y para matar, y dice esto mientras activa un control remoto que hace volar la estación espacial en mil pedazos.

Crítica

No es este uno de mis arcos argumentales favoritos, pero sin duda hay que reconocer la maestría de Morrison, que hace que pasemos de una etapa relativamente tranquila en la Mansión, a una época, que como observaréis está llena de acción y arriesgadas misiones que llevarán a los Hombres X lejos de su casa.

Una de las pequeñas cosas que no me cuadran es que encontremos a Cíclope en el Club Fuego Infernal como si nada, que Logan pueda entrar al servicio con Dientes de Sable al lado sin que se desenfunden garras, y que Sebastian Shaw vea todo esto muy tranquilo. No olvidemos que el Club Fuego Infernal se convirtió en enemigo acérrimo de los X-Men desde que trataron de convertir a Jean en su Reina Negra.

¿Por qué no me gusta demasiado esta saga? Todo antes había brillado por su lucidez y claridad, pero la idea de El Mundo me parece confusa, y me atraía más el antiguo concepto que teníamos del Proyecto Arma Plus, que, comparaciones a parte, me sonaba más atrayente cuando se asemejaba a aquellas instalaciones subterráneas del lago Alkali que nos mostraron en la película X-Men 2.

Por otro lado se nos descubre que el verdadero cerebro pensante detrás todo el proyecto desde sus orígenes era el mismísimo John Sublime, “asesinado” en números anteriores por Emma Frost.

Nos pone sobre la mesa este arco las bases de la próxima etapa de estos New X-Men de Morrison. La etapa definitiva, la que marcará un antes y un después. La que hará que algunos de los mutantes que conocemos desaparezcan, que unos desenmascaren sus intenciones, que otros tantos tomen decisiones de las que se pueden arrepentir y que les seguirán el resto de su vida.
Llegará la hora de reestructurar los X-Men, de poner a cada uno en su sitio, de empezar de nuevo, de sacar a la serpiente envenenada del corazón de la Escuela. Es el momento de que empiece el principio del fin. Y todo lo que ocurra, todo lo que hagan y lo que digan, tendrá una repercusión en el futuro, que ni siquiera ellos mismos alcanzan a comprender.

Todo esto y mucho más la semana que viene, como siempre aquí, en la Hemeroteca X-Men. Con el arco definitivo: Planeta-X

1 comentario:

Merrick dijo...

A mí sí me gusto, sí, aunque es cierto que es muy muy Morrison: Montones de buenas ideas y poco comprensible. El dibujo de Bachalo tampoco ayuda...

Lo del Club Fuego Infernal fue una columpiada, pero tampoco le quedó mal.