miércoles, febrero 06, 2008

Pietro Maximoff. La Insoportable Soledad del Velocista

Antiguo componente de X Factor durante la primera etapa de Peter David en dicha serie, Mercurio ha vuelto a la cabecera aunque puede que para tener un papel un tanto más... ambiguo. Largo tiempo ha pasado desde que Stan Lee y Jack Kirby lo creasen como miembro de la primera Hermandad de Mutantes Diabólicos y muchas las cabeceras por las que se han repartido las aventuras de este interesante personaje de carácter tan peculiar. Ahora que su presencia parece va tener peso en el futuro de los mutantes, es momento de realizar un repaso a su trayectoria:


Nombre Real: Pietro Django Maximoff
Alias: Mercurio
Nombre Original: Quicksilver
Identidad: Pública. Registrado. Perseguido por la justicia.
Ocupación: Dirige un consultorio clandestino en Ciudad Mutante
Nacionalidad: Transio
Lugar de nacimiento: Monte Wundagore
Especie: Nacido como mutante. Humano mutado actualmente.
Estado Civil: Casado. Fugitivo
Parientes: Eric Lensherr (Padre), Magda (Madre), Wanda Maximoff (Hermana), Lorna Dane (Hermanastra), Crystalia Amalequith (Esposa), Medusalith Amalequith (Cuñada), Luna Amalequith (Hija), Ahura Boltagon (Sobrino), Billi Kaplan (Sobrino) , Thomas Sheperd (Sobrino), Talia Josephine Wagner (Sobrina), Lady Bova (Matrona)
Intereses: Encontrar a su hermana. Devolver a los mutantes la gloria que perdieron por su culpa
Grupo de Afiliación: La Hermandad de Mutantes Diabólicos, Los Vengadores, X Factor, Los Caballeros de Wundagore, Héroes de Alquiler, Célula X
Personalidad: Celoso, irascible, hiperactivo, receloso, aquejado de complejo mesiánico, malcarado, "estirado"
Aficiones: La lectura, correr
Educación: Autodidacta
Base de operaciones: Ciudad Mutante
Primera aparición: The X Men 4

Historia: Desde su nacimiento, la vida de Pietro Maximmoff se conviritó en una carrera sin fin cuya meta se antojaba lejana e inalcanzable por muy rápido que corriese. Ya desde que aun estuviese alojado en el vientre de su madre, Magda, junto a su amada hermana Wanda, su madre intentó alejarlos del futuro que les esperaba de permanecer junto a su padre, Eric Lensher, un mutante de descomunales poderes magnéticos que guardaba un gran recelo hacia la humanidad.

A punto de dar a luz y sin tener donde ir a parar, Magda llegó a Wundagore, la ciudad oculta del Alto Evolucionario, donde alumbró a dos hermosos niños con la ayuda de la vaca humanoide Lady Bova. Tras un nacimiento tan “a la romana”, los niños quedaron al cuidado de su matrona mientras Magda se internaba en la tormenta desapareciendo para siempre.

Viendo que Wundagore no era un lugar adecuado para críar a dos niños humanos, Bova intentó sacarlos de la montaña en secreto. Cuando noches mas tarde llegó a la ciudad una pareja en busca de asistencia al complicarse el emabrazo de la mujer, Bova vió la oportunidad de sacar a los gemelos de allí al morir la esposa de Robert Frank y su hijo durante el parto. Presentándole a Robert los gemelos como suyos, este huyó al conocer el destino de su esposa, por lo que los gemelos de Magda volvían a quedar sin destino. Bova se vio obligada a entregarle los críos al Alto Evolucionario, quien decidió dejarlos al cargo del matrimonio Maximoff, una pareja de gitanos que habían perdido a sus propios hijos.


Pietro y su hermana Wanda pasaron su infancia junto los Maximoff creyendose hijos de estos. Forzado a delinquir para alimentar a su familia, Django Maximoff se ganó la enemistad de los pueblerinos provocando que estos le atacasen a él y a su familia. Tras esto, Pietro y su hermana quedaron solos y traumatizados, vagando y malviviendo entre los pueblos de centro Europa hasta que, después de que una turba amenazará con quemar a su hermana por bruja, el terrorista mutante conocido como Magneto, dio con ellos salvándolos para que formaran parte de su Hermandad de Mutantes con las identidades de Mercurio y la Bruja Escarlata.

Debiéndole un gran favor a Magneto por haberles salvado, Pietro, convertido en uno de los hombres más veloces del planeta a causa de su mutación, y su hermana, permanecieron en su equipo durante varios años perpetrando varios atentados contra los humanos sin ser conscientes de su verdadera relación con el amo del magnetismo. Tras varias operaciones como miembros del grupo, Mercurio empezó a tener discrepancias con los métodos de Magneto lo que, unido a la tensión que le provocaba el que los ruines Mente Maestra y Sapo intentasen conseguir los favores de su hermana, terminó provocando la deserción de ambos hermanos tras el enfrentamiento de la Hermandad contra los X Men y el Extraño. A pesar de que Xavier les ofreció unirse a su grupo, Pietro prefirió continuar en solitario junto a su hermana cuando observó que esta se sentía atraida por el hombre X Cíclope.


Poco después, Pietro y Wanda ingresaron en los Vengadores formando parte de la mítica segunda formación reclutada por el Capitán América junto a Ojo de Halcón. Dentro del grupo, Pietro mostró ser un miembro valioso para el equipo aunque, casi siempre, acababa lastrado por su tendencia sobreprotectora hacia su hermana y una desconfianza natural que le hacia aislarse de sus compañeros dentro del grupo al ser incapaz de superar sus neuras.

Su estancia en los Vengadores pronto comenzó a volverse errática, salpicada por diversas idas y venidas. Primero fue la disminución de sus poderes que les obligó a volver a Transia para restaurarlos mediante la exposición a un extraño mineral y, más tarde, el propio Magneto quien urdiría el regreso de los hermanos a la Hermandad de Mutantes Diabólicos. Durante el enfrentamiento entre los Héroes Más Poderosos de la Tierra y el Amo del Magnetismo en la embajada de la ONU, Magneto aprovechó los prejuicios anti-humanos de Pietro desviando una bala contra su hermana dejándola gravemente herida. Pietro volvió a formar parte de la Hermandad tras picar el anzuelo al ver como Magneto curaba a su hermana y ambos permanecieron en el grupo terrorista hasta que Magneto fuese nuevamente derrotado gracias a la colaboración entre los X Men y los Vengadores, muriendo aparentemente.

Tras aquello, los hermanos Maximoff, acompañados por Sapo, se dedicaron a recorrer el mundo. Tiempo después fueron capturados por los Centinelas de Larry Trask y posteriormente rescatados por los X-Men solo para que una vez mas les ofreciesen ingresar en su equipo ¿La repuesta? La de siempre, que nada.


Continuando con sus aventuras, provocaron por accidente la llegada del monarca inter-dimensional Arkón a la Tierra. Conocido por su interés por las jóvenes atractivas y hermosas, Arkón trató de seducir a Wanda provocando la ira de Mercurio. La oportuna intervención de los Vengadores evitó que Arkón no forzase a la chica, y los hermanos regresaron una vez más al grupo de Ironman, Thor y el Capitán América. Pero lo que no podría imaginar que aquella nueva etapa junto a sus bienechores compañeros supondría el final de la estrecha relación entre los dos hermanos cuando el ser sintético llamado Visión irrumpió en la vida de Wanda y esta se enamoró perdidamente de él. Considerando esta relación anti-natural, Pietro reprendió a su hermana instándola a que le pusiese fin. Poco consiguió y ambos contrajeron matrimonio tiempo mas tarde, lo que, unido a los comentarios de Dragon Lunar, propició que Mercurio se volviese aun mas distante y amargado. Por si no fuera suficiente, Robert Frank (el héroe de la segunda Guerra Mundial conocido como el Zumbador) regresó a sus vidas creyendo ser su padre. Con el tiempo supieron de boca de la propia Bova que aquel hombre estaba en un error.

Tras una misión en Australia contra los Centinelas, Mercurio desapareció en combate siendo gravemente herido por los robots. Rescatado por Cristal de los Inhumanos, Mercurio fue llevado a Attilan donde le curaron y, con el tiempo, acabó enamorándose de su salvadora contrayendo matrimonio con ella. Al enlace asistieron sus antiguos compañeros, los Vengadores y, una vez más, Wanda intentó hacer las paces con él, pero Pietro aun no podía perdonarla por lo que le había hecho. Poco a poco, Mercurio consiguió recobrar la paz que ansiaba estableciendo una nueva familia entre los Inhumanos alcanzando el puesto de oficial (postura que se vio reforzada cuando él y Cristal tuvieron a su hija Luna) y, mas tarde, reconciliandose con Wanda y los Vengadores.


Wanda aun se encontraba en Attilan cuando Magento hizo acto de aparición revelando ser el auténtico progenitor de ambos, pretendiendo que volvieran a unirse a él. Tomando aquello como un truco del maléfico mutantes, los Maximoff se enfrentaron a Magneto derrotándolo para conocer que sus palabras eran ciertas. Aquel hecho marcaría el fin de la tranquilidad en la vida de Mercurio y no tardó en verse afectado por el trato que recibía por parte de los Inhumanos, quienes continuaban viéndole como a un extraño, algo que por desgracia ya había vivido en el mundo de los humanos. Pero sin duda nada de aquello pudo igualar a la crisis padecida cuando Cristal terminó engañándole con otro hombre al no recibir de su esposo las atenciones necesarias. Pietro reaccionó violentamente y Cristal tendría que ser protegida por los Vengadores. Sumido en la amargura, Pietro terminaría convirtiéndose en la marioneta de Maximus el Loco, quien le haría enfrentarse contra los Inhumanos primero y los Vengadores más tarde culpándolos de todos su males. Mercurio volcaría al gobierno contra los Vengadores tramando un plan contra ellos que culminaría en una emboscada en Australia con la intención de acabar con sus antiguos compañeros usando un arma experimental. Y así habría sido, de no ser por la irrupción de su cuñado, la Visión, quien conseguiría que Pietro cesase en sus intenciones homicidas tras mostrarle una imagen de los mellizos que había tenido con Wanda. Pietro vio en los bebes a él mismo y a su hermana antes de que el destino conjurase contra ellos y puso fin a su ataque contra los Vengadores desapareciendo de escena. Poco más tarde, regresaría con la intención de raptar a su hija siendo detenido por los esfuerzos combinados de los Inhumanos y X Factor, quienes consiguieron que recobrase la cordura. Pietro hizo entonces las paces con su familia permaneciendo junto a ellos.


No terminarían así sus problemas si no que, tiempo más tarde, sería su propia hermana quien cayese en brazos de la locura al descubrir que sus hijos no eran reales y al perder su esposo Visión la humanidad durante un combate en el que quedó parcialmente destruido. Wanda sería secuestrada por Magneto una vez más con la intención de reconstruir la Hermandad junto a sus hijos, a lo que Pietro accedió con la intención de salvar a su hermana, cosa que conseguiría finalmente. De vuelta a los Vengadores (en esta ocasión en los de la Costa Oeste), tuvieron que hacer frente a la amenaza de Inmortus, permaneciendo en el equipo durante un breve periodo.

Más tarde, los poderes de Mercurio se volvieron contra él haciéndole envejecer a velocidades alarmantes, lo que le hizo buscar ayuda en el nuevo Factor X, grupo del que formó parte durante un tiempo. Descubriendo que sus problemas era psicosomáticos, empezó a ser tratado por el Doctor Leonard Sampson, quien también intentó conseguir que Pietro controlase su impetuosidad y sus problemas para relacionarse con los demás.



Poco más tarde, regresaría a los Vengadores con la intención de mejorar su relación con su esposa Crystal. Sin embargo, poco tiempo tendrían para ello, ya que entonces se produciría el ataque de Onslaught contra la humanidad y su esposa aparentó perecer junto al resto de los Vengadores para acabar con la criatura. Desolado, pasó un tiempo junto a la Patrulla X para más tarde, intentar reunir un nuevo grupo de Vengadores junto a Hércules y la Viuda Negra.

Nuevamente, la permanencia de Pietro en los héroes mas poderosos de la Tierra fue cuando menos anecdótica regresando a Transia para ayudar al Alto Evolucionario frente a Éxodo y sus Acólitos quienes, haciendo honor al nombre de Magneto, decidieron que la existencia de Wundagore era una afrenta para el legado de su mesias. Durante ese tiempo, Mercurio fue expuesto al Isótopo E aumentando exponencialmente sus poderes lo que le ayudo a, con la inestimable ayuda de los Caballeros de Wundagore, derrotar a los atacantes.


Tras esta aventura, Mercurio dejaría a su amigo el Caballero Negro (por aquel entonces parte de los Héroes de Alquiler, quienes también ayudaron durante el asedio) al mando de los Caballeros de Wundagore mientras él marchaba para reencontrarse con su esposa, quien junto al resto de los héroes caídos durante el Onslaught, había regresado a la vida.

Desgraciadamente, la relación con Cristal no fue tan buena como cabía esperar y Mercurio acabó abandonándola dejando a Luna junto a ella, marchándose a recorrer mundo. Cuando su padre volvió a amenazar a al humanidad, Mercurio volvió a la acción ayudando a la Patrulla X a hacerle frente. Los planes de Magneto fueron impedidos pero, para evitar que este volviese a suponer un peligro de nivel mundial, las Naciones Unidas pactaron con él entregándole el gobierno de la nación de Genosha. Mercurio permaneció en la Isla como parte de su gabinete presidencial intentando llevarlo por el buen camino. Tras algunos éxitos, Magneto regresó a sus anteriores métodos abandonando Pietro Genosha para formar parte más o menos activa de los Vengadores, donde, tiempo después, supo de la presunta muerte de su padre durante el ataque Centinela lanzado por Cassandra Nova.

Dolido por la perdida, Mercurio fue uno de los mutantes que acudieron a Genosha para ayudar en las tareas de rescate. El asalto a Nueva York de Xorn/Magneto le hizo tener que afrontar por segunda vez en poco tiempo la muerte de su padre descubriendo además que Lorna Dane, Polaris, era su hermanastra. Pero la cosa no quedó ahí y, tras el ataque de locura padecido por su hermana y que casi termina con los Vengadores, Mercurio sabría que su padre había regresado llevándose a Wanda junto a él a Genosha.


Seriamente afectado por la segunda caída en la locura, y esta vez de forma mucho más grave, por parte de su hermana, Mercurio tuvo que hacer frente al hecho de que los Vengadores y los X Men estaban discutiendo si era necesario tomar medidas "permanentes" contra Wanda. Desesperado por impedir que estos le hicieran daño, Pietro corrió hasta Genosha pidiéndole ayuda a su padre para no encontrar otra cosa que una amarga negativa. Sin nadie más a quien recurrir, quemó su última baza convenciendo a su hermana de que remodelase el mundo creando una paraíso idílico donde todo el mundo tenía lo que siempre había ansiado. Así fue como surgió la Dinastía de M, un nuevo mundo re-escrito por Wanda en el que los mutantes eran la especie dominante gobernada por su padre y nadie recordaba su vida anterior. Sin embargo, los erráticos poderes de la Bruja dejaron varias fisuras en aquel mundo permitiendo que un grupo de rebeldes se volviesen contra ellos en busca de devolver el mundo a su normalidad. El despertar de Magento recuperando sus recuerdos a manos de Layla Miller, le hizo atacar a Pietro al ver lo que este había hecho en su nombre estando a punto de acabar con la vida de este. Horrorizada, Wanda detuvo a Magneto salvando a su hermano para, desilusionada con su padre y todo lo que representaba, pronunciar las fatídicas palabras: "No más mutantes".


El mundo regresaría así a la normalidad, con la salvedad de que el 99 % de los mutantes perdieron sus poderes convirtiéndose en simples humanos a causa de la habilidad para alterar la realidad de Wanda, quien había desaparecido sin dejar rastro. Paradójicamente, Pietro fue uno de los afectados condenado a vivir una vida humano, despojado de sus poderes de velocista y sumido en la miseria. Incapaz de entender como su amada hermana podía haberle condenado a semejante vida, Pietro intentó contactar con los Inhumanos para, poco después, cometer un intento de suicidio. Cristal apareció segundos más tarde llevándose a Mercurio a Attilan donde sería curado permaneciendo junto a su esposa y su hija en Attilan.

Habiendo perdido todo lo que le había hecho especial y sabiendo la especie mutante se encontraba al borde de la extinción por su culpa, indirectamente, Pietro trazó un plan para usar las nieblas terrígeneas para recuperar sus poderes y usarlas más tarde con el resto de mutantes que los habían perdido. Sin embargo, el acceso a estas estaba totalmente prohibido para los Inhumanos que no tuviesen una línea hereditaria pura, mucho más para humanos mutantes. Desobedeciendo las órdenes de Rayo Negro, Pietro se expuso en secreto a la nieblas, recuperando sus poderes pero de una forma distinta. En lugar de moverse a velocidades superhumanas, Pietro podía de-sincronizarse de su momento temporal viajando hacia el futuro durante un limitado tiempo. Así fue como pudo robar los cristales abandonando Attilan junto a su hija y Mandíbulas antes de que el crimen hubiera sido siquiera cometido. En la tierra, Pietro ofrecería a su hija el derecho que le había sido retirado por su ascendencia humana exponiéndola convirtiéndose esta en la primera a la que expondría a las nieblas. Luna desarrollaría poderes psíquico-empáticos que terminarían traumatizándola a causa de esto.


Tras esto, padre e hija viajarían a Genosha donde Mercurio usaría las piedras para devolverles sus mutaciones a los últimos supervivientes de la isla, pero allí tendría que hacer frente también a su padre Magneto, quien, como él, había perdido los poderes tras el Día de M. Pietro tuvo que abandonar la isla a toda prisa cuando llegaron a ella los Inhumanos y la Organización Nacional de Emergencias americana en busca de los cristales. Perdiendo la mayor parte de estos, Mercurio regresó con su hija Luna y Mandíbulas a su refugio en California justo antes de pedirle al can Inhumano que llevara a su hija de regreso con su madre y su gente.

Sabiendo que las Nieblas habían afectado de forma errática y catastrófica a los mutantes que había expuesto a ellas, Mercurio decidió arriesgarse continuando su exposición a los cristales que producían estas hasta convertirse en uno con las Nieblas. Tras esto, vaga por el mundo consciente del futuro que esta destinado a provocar y decidido a jugar un papel en este que acabe devolviendo a los mutantes al lugar que merecen. Rumoreandose que pueda andar por cierto barrio neoyorquino, se desconoce cuales son las intenciones inmediatas de Pietro y que es lo que busca, pero si que andan tras él tanto humanos, como mutantes e inhumanos.

Entonces llegaría el acta de registro superhumana y Pietro bien en ella un intento por parte del gobierno de recuperar los planes para encarcelar legalmente a los superheroes (mutantes inclusive) en pos de la seguridad de los ciudadanos. Buscando aliados para que le ayudasen en su cruzada para devolver a los antiguos mutantes sus poderes y oponerse al gobierno, Mercurio se trasladaría a Ciudad Mutante para reunirse con sus antiguos compañeros de Investigaciones Factor X. A pesar de la oposición de Layla Miller (que intentó deshacerse de él) y de gran parte del equipo, Pietro consiguió finalmente que el equipo de Jamie Madrox ofreciese su protección al ex-velocista cuando los X Men llegaron a Ciudad Mutante en su busca. Con Madrox dando discursos en contra del registro, Pietro terminó instalándose en una clínica clandestina en el barrio con la intención de, según sus propias palabras, ayudar a los ex-mutantes que "se lo merecían" a recuperar su antigua naturaleza. Aquejado por un marcado complejo mesiánico, el interes de Pietro parece estar fijado actualmente en Rictor. Podremos continuar disfrutando de sus aventuras en Silent War y en el actual arco de X Factor.

Poderes y habilidades: Antes de perder sus poderes mutantes, Pietro era la personificación del perfecto velocista. Capaz de alcanzar enorme velocidades, sus poderes se vieron potenciados tras su exposición al Isótopo E, perdiéndolos finalmente tras el desastre de la Dinasatía de M. Convertido en mero humano, se determinó a recuperar su "grandeza" exponiéndose de forma furtiva a las nieblas terrigéneas de los Inhumanos. Aquello no le devolvió los poderes, si no que le dió una nueva forma de "velocidad" que le permiten desincronizarse de la línea temporal para realizar viajes de breve duración al futuro (que pueden variar desde unas horas, o un día, hasta varias semanas e incluso meses o años a partir de ahora) para obtener información o incluso traer objetos inanimados consigo. Así mismo, Pietro puede usar dichos poderes para crear duplicados espacio-temporales suyos trasladándose sucesivas veces a un mismo tiempo, por lo que se le pueden suponer ciertas dotes de duplicación (aunque no al nivel del Hombre Múltiple). Tras una exposición más prolongada a los cristales terrígeneos, Pietro terminó convirtiéndose en uno con ellos, por lo que ahora tiene también la habilidad de devolver sus poderes (o una forma bizarra de estos) a los antiguos mutantes por simple contacto o de "cortocircuitar" los de aquellos que aun los poseen.

Rasgos Físicos

Altura: 1.83 m
Peso: 80 Kg
Ojos: Azules
Piel: Caucásica
Pelo: Plateado


2 comentarios:

Merrick dijo...

Gran personaje y gran resumen!

Lo malo es que la editorial parece haberlo llevado a un callejón sin salida. Se prevé retconeo, no?

IvánN Díaz dijo...

a Mercurio le han llevado hasta el límite, tengo muchísimo interés por ver cómo avanzan con este personaje, aunque temo que den marcha atrás y nos dejen a medias.

Buen trabajo, Worbbitt!!