domingo, julio 28, 2013

Lobezno: Inmortal. Opinión sobre la película


The Wolverine (2013)
Director: James Mangold
Intérpretes: Hugh Jackman,  Hiroyuki Sanada, Will Yun Lee, Tao Okamoto, Rila Fukushima, Famke Janssen, Svetlana Khodchenkova, Ken Yamamura, Brian Tee, Hal Yamanouchi.
Duración: 126 minutos

PREMISA

Mucho ha llovido desde el estreno de X-Men de Bryan Singer en el año 2000. En aquella película se nos presentaban a un casi desconocido Hugh Jackman caracterizado como el mutante canadiense más famoso del mundo y se convirtió en un fenómeno cinematográfico de inmediato. Desde entonces, Jackman ha interpretado a Lobezno en cinco películas más, incluida Lobezno: Inmortal, estrenada en España esta semana y que comento a continuación.

Diversas circunstancias me llevaron a ver la película la noche del sábado, a pesar de que el estreno tuvo lugar el miércoles, así que tuve ocasión de leer diferentes comentarios en internet sobre el film. En general, había dos grupos de comentarios: los que decían que la película era infumable y los que defendían que, sin ser ninguna maravilla, pasaron un buen rato viéndola. Yo me encuentro en este segundo grupo. Desde luego, la película no engaña y ofrece lo que nos muestra en el trailer y algunos extras que le hacen ganar bastante. 

LA HISTORIA


Lobezno: Inmortal adapta libremente la historia Lobezno: Honor de Chris Claremont y Frank Miller y nos sitúa cronológicamente después de X-Men 3. Logan se tortura por la muerte de Jean Grey  y vive aislado del mundo.  Todo esto cambia con la llegada de Yukio, una joven japonesa empleada de Yashida, uno de los hombres más poderosos de Japón a quien Lobezno salvó la vida durante los segundos siguientes a la caída de la bomba nuclear americana en Nagasaki. Yashida, con oscuras intenciones, ofrece a Logan una "cura" para su inmortalidad, pero morirá poco después de la llegada del canadiense, por lo que éste acabará protegiendo a Mariko, la nieta de su antiguo amigo, de la que se enamorará en el curso de una carrera frenética en la que Logan descubrirá que su factor curativo anda bajo mínimos y en la que tendrá que enfrentarse a un clan ninja, Víbora y el Samurai de Plata.

OPINIÓN



A pesar de tener un rodaje complicado debido a la salida del director inicial, Darren Aranofsky, creo que James Mangold ha hecho un buen trabajo y que, a pesar de que el guión primigenio era una continuación de Lobezno: Orígenes, ha sabido conjugar la película para convertirla en un enlace entre X-3, la anterior película del canadiense en solitario y la próxima Días del Futuro Pasado. En este sentido, los sueños-recuerdo de Lobezno son un acierto narrativo con el que se da sensación de continuidad y respeto argumental. Por otro lado, cada aparición de Famke Janssen a lo largo de la película me puso los pelos de punta, todo hay que decirlo, por ese efecto halo que la envolvía con la intención de disimular el tiempo que ha pasado desde X-Men 3 y que sigamos recordando a una Jean Grey joven y lozana...

La película tiene diferentes aciertos si partimos de que no es más que una película de un héroe caído como tantas otras. Por ejemplo, la dosis de acción es la correcta y bastante realista (la brutal batalla en el tren bala queda aparte, claro) en relación al personaje del que se trata. Gracias a que se despoja a Logan de su factor curativo, la película no se convierte en un festival de escenas de acción sin sentido, sino que cada golpe, corte y balazo recibido contribuyen en la humanización del protagonista, que se aleja del estereotipo del personaje para dar cabida a nuevos sentimientos hacia Mariko y Yukio. Justamente, con la recuperación de Lobezno la película pierde el norte durante su parte final y, en general, hace que decaiga el interés, pese a la sorpresa que supone que el Samurai de Plata le corte las garras de adamantium a Logan. En este sentido, puede decirse que Lobezno: Inmortal está más cerca del acercamiento realista de los X-Men de Bryan Singer que de la espectacularidad de los de Matthew Vaughan (First Class) o Brett Ratner (X-Men 3). Sin lugar a dudas, ese cierto realismo es la marca que diferencia esta película de las películas de los Marvel Studios o del Amazing Spider-Man de Sony.

Otro acierto del film es el casi desconocido elenco femenino. Si bien Tao Okamoto realiza una correcta actuación encarnando a la bella Mariko Yashida transmitiendo al mismo tiempo fortaleza y vulnerabilidad, son Rila Fukushima (Yukio) y Svetlana Khodchenkova  (Víbora) quienes destacan en sus papeles. Rila Fukushima borda su personaje y llena la pantalla en cada aparición. Es, sin ninguna duda, el secundario más interesante de la película y consigue que nos olvidemos de Logan en más de una ocasión. Ese final en el que Yukio acaba convertida en el side-kick de Logan es absolutamente genial y va de la mano con la historia comiquera de Lobezno. Svetlana Khodchenkova  también da bien el pego como Víbora, a pesar de los cambios introducidos en el personaje para ahorrar explicaciones innecesarias, y nos regala alguna que otra escena inquietante.

Por supuesto, esa escena de los títulos de crédito es uno de los mejores, si no el mejor, momentos de la película. Y lo mejor de todo es que en menos de un año veremos al fin cómo se desarrolla.

Por otro lado, la película cuenta con diversos puntos negros. El principal es que el plan del "villano" tiene poco sentido y está mal enfocado, puesto que Logan no es inmortal y su factor curativo no le otorga la vida eterna. Sin embargo, como causa para la acción no queda mal y da pie a que Víbora, La Mano los ninjas negros y el Samurai de Plata tengan sus minutos de gloria. Además, y al igual que en Lobezno: Orígenes, el que la película esté dirigida a un público amplio nos vuelve a dejar sin la sangre necesaria para la acción que vemos, restándole cierta credibilidad en muchos momentos. No obstante, Mangold lo arregla con planos en los que vemos que Logan y sus enemigos no se acarician, precisamente.