domingo, noviembre 23, 2008

Un mutante en Megalópolis

Hay obras que sorprenden en su momento y que, años después, dejan de hacerlo. Sin embargo, otras sorprenden durante mucho tiempo a quienes las leen por su actualidad y por su gran acierto. En este caso, el análisis que Nocenti hace de la manipulación mediática sigue hoy más vigente que nunca. Es la primera vez que leo este tebeo y ya en la segunda página me di cuenta de que debía prestar una mayor atención de la habitual para captar su mensaje porque resulta muy actual.

Guión: Anna Nocenti
Dibujo: Bret Blevins

Cuatro componentes de Los Nuevos Mutantes (Loba Venenosa, Mancha Solar, Bum Bum y Warlock) son transportados hasta Megalópolis, una dimensión dominada, destruida y arruinada económica y moralmente por los medios de comunicación. Mientras tanto, en La Tierra, un grupo de niños intentará aprovechar el poder de los medios de comunicación para conseguir limpiar las aguas de un río que atraviesa los terrenos de la Mansión X.



En momentos como estos, en los que la sombra de la crisis económica mundial puede percibirse a través de los medios de comunicación desde múltiples perspectivas y sin que podamos discernir cuál es realmente la gravedad de la situación real, historias como la de Un mutante en Megalópolis cobran especial valor. Ann Nocenti siempre tuvo la capacidad de resultar sumamente analítica con cuestiones sociales en sus guiones más personales (como esta historia o la de Coloso: Tierra de Nadie, donde hace un brillante análisis de la paranoia creada en torno a la Guerra Fría) y, al mismo tiempo, fue capaz de dotar a esos guiones de los elementos necesarios para que cualquier lector de mutantes pudiera disfrutar de la historia sin más pretensión que la de entretenerse. Cualquier niño, adolescente o adulto que leyera en su momento este especial pudo disfrutar de la historia sin pararse a reflexionar en la acidísima crítica a la manipulación mediática que recorre sus páginas, simplemente pudo ver una ingeniosa aventura de Los Nuevos Mutantes en otra dimensión, tal y como había venido pasando con otras historias que tenían lugar en Asgard, por ejemplo.

A lo largo del recorrido que los Nuevos Mutantes hacen por Megalópolis (que, por cierto, es similar al de Dorothy por las Tierras de Oz), nos vamos encontrando con una serie de criaturas que nos mostrarán los aspectos más lamentables de la manipulación mediática: el videota expulsado por querer dar otra visión del mundo, la vendedora de falsas ilusiones que aprovecha los complejos de la gente para enriquecerse a cambio de vidas totalmente vacías (grandísima escena la de Rahne con su "marido e hijos"), la manufactura de consenso (creadora de las figuras o marionetas, como los presidentes, que dan la cara defendiendo posturas falsas o medias verdades que deben tranquilizar a la población y crear un consenso general que indique que "todo va bien"), los L.O.C.O.S. (una desfasada, pero no por ello menos cómica, crítica a la guerra fría, que termina desinflándose y convirtiéndose en juego de niños... literalmente), la ética de la situación (que determina cuál es la mejor forma de proceder para no causar estragos), la corporación mediática (regida por el lema "En la avariacia creemos) y, finalmente, el emperador de los medios, una figura tristemente sádica que controla a un falso ejército.

Warlock, Bum Bum, Loba Venenosa y Mancha Solar acabarán con la tiranía en Megalópolis para que, a su regreso a La Tierra convencidos de la maldad de los que nos manipulan a través de los medios de comunicación, se encuentren con una situación que no esperan: un grupo de niños ha conseguido "manipular" los medios de comunicación y convencer a una gran empresa para que deje de vertir residuos en un río que corre por los terrenos de la Mansión Xavier. Nocenti nos deja con este gran mensaje final que debe hacernos reflexionar sobre qué es lo que podríamos tener si hiciéramos un uso adecuado, instructivo, reivindicativo y socialmente enriquecedor de los medios de comunicación y no el uso que, casi veinte años después de que este tebeo fuese escrito, seguimos haciendo de ellos.

Sin lugar a dudas, una historia que todo fan mutante debería leer con una intención crítica, aunque es igualmente entretenida leída simplemente como una aventura juvenil más.

3 comentarios:

Merrick dijo...

La verdad, es un buen cómic, aunque la presencia de Los Nuevos Mutantes es un pco forzada. Supongo que la Nocenti tenía la historia en mente, y sólo pudo llevarla a cabo usando personajes conocidos.

Salvando eso, vale mucho la pena.

- YOGUR - dijo...

Gran historia, sip :) Y dónde andará ahora Blevins? que más allá de entintar alguna cosa lo tengo perdido, con lo que me gustaba en los bebés x...

Lucas dijo...

Como me gusta esta historia de los nuevos mutantes, leer este post me ha servido de excusa para volver a disfrutar con Nocenti.

Recomendable, al 100%