sábado, diciembre 16, 2006

Historia X #1: Días del Futuro Pasado

Uncanny X-Men #141-142; Wolverine: Days of Future Past #1-3


A comienzos de 1981 Chris Claremont escribía la que es una de las historias más míticas de la Patrulla X, Días del Futuro Pasado. Era el número 141 de Uncanny X-Men, sólo habían pasado 3 números desde que Jean "muriera" en el 137, al final de la Saga de Fénix; Cíclope había abandonado la Patrulla y en cambio, otros volvían, como Ángel, o se presentaban como nuevos miembros. Este último caso es el de Kitty Pride, que sin ser todavía un personaje veterano ni, supongo, muy querido por los lectores, la pusieron al frente de la historia, convirtiéndola en la protagonista. Cabe decir que en esta historia se presenta la primera realidad alternativa de todas las que vendrán después en los comics mutantes.

A 30 años en el futuro, los mutantes se ven oprimidos. La mayoría de ellos han sido exterminados o capturados, como es el caso de los únicos sobrevivientes de la Patrulla X. Estos son Tormenta, Rachel y su novio, Franklin Richards, la propia Kitty y su marido Coloso y Magneto. Tienen un plan para poder cambiar su triste situación, aunque ello implique hacer sacrificios. Deben viajar al pasado, al momento en el que la hermandad de Mutantes Diabólicos asesina al senador Robert Kelly, pues ese fue el hecho que llevó a la práctica el plan de elaboración de Centinelas caza-mutantes. Con la ayuda externa de Lobezno, los hombres x consiguen bloquear por unos instantes los collares anuladores de poderes que llevan puestos. Momento que aprovechan para que Rachel envie la mente de su compañera, una curtida Kate Pryde, al cuerpo en el pasado de la joven Kitty Pride. En la "actualidad cronológica", mientras están sometiendo a unas pruebas a Kitty, esta se desmaya y queda inconsciente. Poco después vuelve a despertar, ya con la mente de la veterana Kate del futuro. Esta les cuenta a sus compañeros su historia y les dice que deben detener a la Hermandad de Mutantes, ya que tienen la intención de matar al senador Kelly. Una vez alli y tras el enfrentamiento entre los dos grupos, Kate consigue salvar al senador Kelly en el último instante, justo antes de volver a desmayarse y despertar siendo de nuevo la joven Kitty Pride. Mientras, en ese posible futuro, Coloso y Tormenta sacrifican sus vidas luchando contra los centinelas, distrayéndoles mientras Rachel cuida del cuerpo de Kate hasta que vuelva.

Esta historia supone muchas cosas en la historia de la Patrulla X. Una de ellas es la aparición de la nueva Hermandad de Mutantes Diabólicos, liderada por Mística y compuesta por miembros veteranos, como Mole, y otros nuevos, como Destino, Pyro o Avalancha, siendo estas sus primeras apariciones en los comics. La propia incursión de Rachel Summers, actualmente Grey por despecho en Uncanny X-Men, cuya primera aparición también ocurre en esta saga. Un personaje que dará mucho de qué hablar durante comics y comics. Además, también se siembran las semillas sobre la relación entre Rondador y Mística, cuando el elfo azul se queda impresionado al ver el terrible parecido de la mutante terrorista con él y ve que conoce su nombre y sus origenes. Los misterios en torno a esta relación, como vimos hace dos años en la infumable etapa de Chuck Austen, han tardado casi 25 años en resolverse (manda huevos que fuera él quien lo resolviera). Pero esa es otra historia.

Días del futuro pasado es una saga del estilo de aquella época. La Patrulla estaba en su época dorada y vivían aventuras de gran calibre. Claremont es capaz de presentarnos en dos números una gran historia con mucho transfondo, ahondando en la temática racista habitual en los mutantes. Es un racismo llevado a sus últimas consecuencias, donde el odio no sólo ha llevado a la ecatombe de la raza mutante, si no de todo el ser humano, con un entorno apocalíptico. Todo esto con un John Byrne realmente espectacular (dónde quedará).

Como ya he dicho, Días del futuro pasado es una de las historias más importantes en la historia de la Patrulla X, y por ello Marvel no podía dejar escaparla así como así. Con el fin de relatar los sucesos anteriores al futuro apocaliptico que vimos en los números de Claremont, a finales de 1997 Marvel lanzaba la miniserie Lobezno: Días del futuro pasado. En esta ocasión, la acción se aleja de lo que ocurre en los números de Uncanny X-Men para centrarse en Lobezno. La historia nos presenta a Lobezno en Rusia en busca de Amiko, a quien creía muerta. Mientras la busca por los bajos fondos de Moscú, Lobezno se ve atacado por Mariposa Mental, quien ahora responde como Reina Roja del Club Fuego Infernal, y una mistoriosa encapuchada de nombre Medianoche. Ambas trabajan para Shinobi Shaw, que esta llevando a cabo un plan para su particular dominación mundial. Para ello se vale de la Bruja Escarlata, Wanda Maximoff, como batería de su "máquina de cataclismo", produciendo severos cambios climaticos en todo el planeta. Magneto, que pretende salvar a su hija, acude a Júbilo en busca de ayuda para encontrar a Lobezno, pues él es el único que puede llegar hasta Wanda. Ambos encuentran a Lobezno en Moscú, aunque el canadiense no les conoce ya que su memoria ha sido borrada. Con la ayuda de Emma Frost, Lobezno recupera sus recuerdos. Una vez en la base de Shinobi Shaw, Lobezno descubre que Medianoche es en realidad Amiko, su hija adoptiva. Esta cambia de bando y decide ayudar a Logan. Finalmente, entre todos consiguen derrotar a Shinobi y rescatar a Wanda, además de llevarse también a Mariposa y Amiko. Además vemos el origen de la invalidez que padece Magneto en el Días del Futuro original.

Se puede decir que esta miniserie es más bien por hacer, ya que la temática se aleja bastante del Días del futuro pasado de Claremont.. Tan solo comparten escenario. Lo que no se puede decir es que la miniserie del guionista John Francis Moore y el dibujante Joe Bennet aporte nada a la historia de la Patrulla. La intención de la miniserie está bastante clara, sacar tajada de una historia clásica de renombre y éxito. Una miniserie en la que además no se respeta la continuidad con la historia original, como ocurre en el caso de los centinelas. En esta miniserie el aspecto de los robots es la de los centinelas de Bastión en lugar del que se muestra en los que aperecen en la saga principal.

Por lo tanto, mientras que la saga de Claremont es digna de mención, la de Moore es susceptible de ser totalmente olvidada, como la mayoría de los comics de los años 90 y parte de lo que llevamos de siglo XXI, todo hay que decirlo.

Continuará...

2 comentarios:

IvánN Díaz dijo...

una historia mítica, de las que impactaron a muchísimos lectores (incluido yo) y que ha pasado a la historia de Marvel.
La miniserie sólo está bien como entretenimiento y poco más, no es nada reseñable, como bien dices.

Yota dijo...

Yo de la miniserie, tengo un grato recuerdo, porque fue una de mis pardilladas de juventud. Vi la portada, y reconocí a Berndard Chang, que flipé con su especial de Cable/Masacre, y luego el interior era otro... pero bueno.