jueves, agosto 29, 2013

¿Fueron tan horribles los años 90?


La gran mayoría de los lectores de cómic americano somos conscientes de que los superhéroes pasaron gran parte de los 90 en una travesía editorial muy difícil. Los dibujantes se convirtieron en grandes estrellas y muchos de ellos siguen hoy en día viviendo de la fama y las rentas conseguidas en esos convulsos años. Marvel y DC perdieron el norte con la aparición de Image y sus series y personajes pasaron por unos años oscuros en los que todo parecía valer por quitar cuota de mercado al resto. La franquicia mutante, que estaba en lo más alto de su popularidad, soportó a guionistas mediocres y dibujantes incapaces que, con demasiada frecuencia, tenían que compartir sus números con otros porque no llegaban a los plazos de entrega. Los pocos autores decentes no fueron bien tratados en muchas ocasiones y acabaron abandonando los diversos títulos.  Las tramas se dispersaron y muchas de ellas quedaron diluidas en las diferentes series protagonizadas por los X-Men, dificultando el poder seguir su evolución. Los 90 se fueron y, pese a lo que muchos agoreros han anunciado durante años, la Patrulla X no ha vuelto a tener otra etapa tan complicada desde entonces. Ha habido momentos oscuros, pero para nada comparables con esos años. Tal vez, después de todo, los 90 sirvieron para aprender de los errores.

5 comentarios:

paracosmos dijo...

¿Fueron tan horribles los años 90?
Sí. Lo fueron.

xluis dijo...

No lo fueron, creo que se exagera, siempre me ha parecido que es alguna especie de complejo o solo para sentirse "guay" diciendo lo "horribles" que fueron los 90

paracosmos dijo...

Scott Lobdell. Punto. Nada más que añadir.

Horrible es poco.

paracosmos dijo...

Dios. Es que es mentar al innombrable y me vienen a la memoria recuerdos nefastos. Los 90 no solo fueron culpa de Scott Lobdell. Podríamos y deberíamos hablar también de Fabian Nicieza a los guiones y de todos los dibujantes que eran clones torpes de Jim Lee o Rob Liefeld. Intentado copiar su estilo sin mucho éxito. ¡Y eso que Liefeld ya era torpe dibujando!

Raúl Peribáñez dijo...

Yo nunca fui muy aficionado a X-MEN hasta la etapa de Grant Morrison, pero recuerdo que en los años 90 hice algún intento de engancharme... y los crossovers me ecahaban muy para atrás. Con Spiderman también pasaba, es verdad, pero como iba todo en tomos parecía más sencillo de seguir. Los mutantes eran muy complicados por awuel entonces.