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viernes, febrero 28, 2020

Patrulla-X 1.

Llega el Amanecer de X, el nuevo relanzamiento mutante dirigido por el genial escritor Jonathan Hickman. La raza mutante tiene por fin una nación, Krakoa, con un sistema de gobierno y unos objetivos establecidos. Esta causa común ha transformado el rol que la Patrulla-X venía desempeñando hasta ahora. Además, los mutantes deben acostumbrarse a la convivencia con antiguos enemigos y a reencontrarse con otros mutantes fallecidos tiempo atrás, resucitados gracias a la intervención de Los Cinco y el proceso de back-up mental de Cerebro realizado por Xavier. Sin duda, son tiempos interesantes para leer la franquicia mutante.




Jonathan Hickman y Leinil Francis Yu se encargan de la serie principal tras los eventos de HoX/PoX. Este episodio forma parte de la saga llamada Pax Krakoa, que parece hacer referencia a todos los cambios surgidos en esta nueva etapa. Por un lado, vemos a la Patrulla-X lidiando con Orchis, trama heredada directamente del evento anterior. Es interesante lo planteado en las escenas de la Forja en relación a la figura del Director Devo, que creo que aparece aquí por primera vez, y la centinela Karima Shapandar. Además, la revelación final de la Doctora Gregor, la gran derrotada de HoX/PoX, quizás sugiere la existencia de un proceso de resurrección para los humanos similar al realizado para los mutantes en Krakoa y sería un giro de guion muy potente si se llevase a cabo. ¿Han encontrado también la manera de resucitar a humanos? ¿Tiene Orchis esa capacidad? 
Esta trama tiene, además, otros aspectos llamativos, como la ¿breve? recuperación de Los Hijos de la Cámara con la aparición de Serafina y el rol acentuado de Magneto como nuevo líder de la nación mutante. Me encanta verlo en este papel. Nació para liderar a los suyos. Muy pocos se me ocurren que puedan implicarse más que él en este nuevo comienzo para los mutantes que les proporcionan la convivencia en Krakoa y su reconocimiento como nación soberana.
El segundo foco de atención de este cómic es la interacción familiar en la Casa Summer, el hogar de Cíclope y los suyos en La Luna. El clan Summers actúa, por vez primera, como una familia casi funcional, reflejando los cambios que trae consigo el nuevo rumbo que ha tomado la raza mutante gracias a la nación de Krakoa. Me intriga saber cómo la interacción de personajes mostrada aquí se desarrollará en el futuro. La convivencia entre antiguos enemigos me resulta fascinante. Más incluso si son miembros de la misma familia. Las habitaciones comunicantes de Scott, Jean y Logan pues muy bien, ¿no? Se ha debatido mucho sobre ellas y, bueno, si es por lo que parece, con la Pax Krakoa los mutantes se han convertido en una especie mucho más adelantada evolutivamente y no tienen por qué tener los mismos límites que los humanos en sus relaciones interpersonales. 
Un buen principio para esta serie. Argumentalmente es correcto y sin grandes sobresaltos, centrado en el planteamiento de nuevas tramas y la interacción de personajes. Yu realiza un trabajo muy en su línea, con lo que gustará a sus seguidores y al resto puede que no tanto, ya que es un artista que suele crear controversia entre los lectores por diversas razones, como la falta de fondos en los planos cortos o una narrativa no siempre adecuada, aunque en este capítulo no le noto este problema.

He llegado a una conclusión: las cosas en la Tierra - o también aquí, en el universo- que quieren matarnos son innumerables. Nunca dejarán de venir a por nosotros. Eso sigue igual. Así que sí, soy un luchador... Nunca dejaré de luchar por aquello en lo que creo... pero también vivo aquí, rodeado de mis seres queridos. Así que se acabó centrarme en las cosas que me quieren muerto... Elijo pasar los días concentrado en las cosas que me hacen querer vivir. ¿Vale?
Scott Summers.

domingo, agosto 25, 2013

LOBEZNO Y LA PATRULLA X: APRENDIZAJE SALVAJE






Con la tontería ya han pasado dos años editoriales desde el fin de Cisma y de la creación por parte de Jason Aaron de la que para mí es una de las series mutantes más frescas publicadas en lo que va de siglo, claro que bien el montón de mierda que suele publicarse en la franquicia X igual tampoco es decir mucho.


El caso es que los números 25 a 28 han sido una mini saga que a un servidor le ha gustado mucho pese a los palos que se ha llevado. Lobezno decide llevarse a algunos de los alumnos más problemáticos por diversos motivos a la Tierra salvaje, allí aprenderán a sobrevivir, trabajar en equipo, depender unos de otros y demás mierdas.

La verdad es que es una buena oportunidad para conocer mejor personajes como Evan, Jia Jing (la nueva Espíritu), el Chico Ojo que por fin resulta útil o Glob que por una puta vez hace algo además de rellenar el fondo de las páginas desde los tiempos de Morrison si no me equivoco. También está Quentin Quire, que es un crak. Este falso inconformista y rebelde sin causa es prácticamente el corazón de la serie, si consideramos que Lobezno es el motor.

Me encanta cómo Jason Aaron hace que estos jóvenes mutantes con potencial para ser tanto héroes como villanos se comporten como adolescentes, y esa es una habilidad que al parecer es difícil de lograr por lo poco que se prodiga en este tipo de colecciones.  Pero, claro, no todo podía ser tan fácil y ahí es donde entra Perro Logan.

¿Alguien se acuerda a Astonishing Lobezno & Spiderman? En ella Perro Logan quedaba perdido en la deriva temporal. Pues ahora reaparece. Sé que a mucha gente no le ha gustado esto, pero no entiendo por qué: los viajes en el tiempo son habituales en estos tiempos y ver a Logan enfrentándose a su hermano tiene un punto. Los flashbacks en los que se mostraban las desigualdades entre ambos me han parecido brutales.

Además es una historia con vaqueros, robots y dinosaurios, el friki que hay en mí se ha visto sumamente saciado. Y bueno, me ha gustado y punto no veo necesidad de justificar nada más XD

Encima como aliciente contamos con el recientemente fichado por Marvel Ramón K. Perez, que viene de otros mundillos como el cine y la animación y que me ha encandilado desde la primera página. Narrativamente está años luz por encima de la mayoría de dibujantes actuales.

domingo, julio 28, 2013

Lobezno: Inmortal. Opinión sobre la película


The Wolverine (2013)
Director: James Mangold
Intérpretes: Hugh Jackman,  Hiroyuki Sanada, Will Yun Lee, Tao Okamoto, Rila Fukushima, Famke Janssen, Svetlana Khodchenkova, Ken Yamamura, Brian Tee, Hal Yamanouchi.
Duración: 126 minutos

PREMISA

Mucho ha llovido desde el estreno de X-Men de Bryan Singer en el año 2000. En aquella película se nos presentaban a un casi desconocido Hugh Jackman caracterizado como el mutante canadiense más famoso del mundo y se convirtió en un fenómeno cinematográfico de inmediato. Desde entonces, Jackman ha interpretado a Lobezno en cinco películas más, incluida Lobezno: Inmortal, estrenada en España esta semana y que comento a continuación.

Diversas circunstancias me llevaron a ver la película la noche del sábado, a pesar de que el estreno tuvo lugar el miércoles, así que tuve ocasión de leer diferentes comentarios en internet sobre el film. En general, había dos grupos de comentarios: los que decían que la película era infumable y los que defendían que, sin ser ninguna maravilla, pasaron un buen rato viéndola. Yo me encuentro en este segundo grupo. Desde luego, la película no engaña y ofrece lo que nos muestra en el trailer y algunos extras que le hacen ganar bastante. 

LA HISTORIA


Lobezno: Inmortal adapta libremente la historia Lobezno: Honor de Chris Claremont y Frank Miller y nos sitúa cronológicamente después de X-Men 3. Logan se tortura por la muerte de Jean Grey  y vive aislado del mundo.  Todo esto cambia con la llegada de Yukio, una joven japonesa empleada de Yashida, uno de los hombres más poderosos de Japón a quien Lobezno salvó la vida durante los segundos siguientes a la caída de la bomba nuclear americana en Nagasaki. Yashida, con oscuras intenciones, ofrece a Logan una "cura" para su inmortalidad, pero morirá poco después de la llegada del canadiense, por lo que éste acabará protegiendo a Mariko, la nieta de su antiguo amigo, de la que se enamorará en el curso de una carrera frenética en la que Logan descubrirá que su factor curativo anda bajo mínimos y en la que tendrá que enfrentarse a un clan ninja, Víbora y el Samurai de Plata.

OPINIÓN



A pesar de tener un rodaje complicado debido a la salida del director inicial, Darren Aranofsky, creo que James Mangold ha hecho un buen trabajo y que, a pesar de que el guión primigenio era una continuación de Lobezno: Orígenes, ha sabido conjugar la película para convertirla en un enlace entre X-3, la anterior película del canadiense en solitario y la próxima Días del Futuro Pasado. En este sentido, los sueños-recuerdo de Lobezno son un acierto narrativo con el que se da sensación de continuidad y respeto argumental. Por otro lado, cada aparición de Famke Janssen a lo largo de la película me puso los pelos de punta, todo hay que decirlo, por ese efecto halo que la envolvía con la intención de disimular el tiempo que ha pasado desde X-Men 3 y que sigamos recordando a una Jean Grey joven y lozana...

La película tiene diferentes aciertos si partimos de que no es más que una película de un héroe caído como tantas otras. Por ejemplo, la dosis de acción es la correcta y bastante realista (la brutal batalla en el tren bala queda aparte, claro) en relación al personaje del que se trata. Gracias a que se despoja a Logan de su factor curativo, la película no se convierte en un festival de escenas de acción sin sentido, sino que cada golpe, corte y balazo recibido contribuyen en la humanización del protagonista, que se aleja del estereotipo del personaje para dar cabida a nuevos sentimientos hacia Mariko y Yukio. Justamente, con la recuperación de Lobezno la película pierde el norte durante su parte final y, en general, hace que decaiga el interés, pese a la sorpresa que supone que el Samurai de Plata le corte las garras de adamantium a Logan. En este sentido, puede decirse que Lobezno: Inmortal está más cerca del acercamiento realista de los X-Men de Bryan Singer que de la espectacularidad de los de Matthew Vaughan (First Class) o Brett Ratner (X-Men 3). Sin lugar a dudas, ese cierto realismo es la marca que diferencia esta película de las películas de los Marvel Studios o del Amazing Spider-Man de Sony.

Otro acierto del film es el casi desconocido elenco femenino. Si bien Tao Okamoto realiza una correcta actuación encarnando a la bella Mariko Yashida transmitiendo al mismo tiempo fortaleza y vulnerabilidad, son Rila Fukushima (Yukio) y Svetlana Khodchenkova  (Víbora) quienes destacan en sus papeles. Rila Fukushima borda su personaje y llena la pantalla en cada aparición. Es, sin ninguna duda, el secundario más interesante de la película y consigue que nos olvidemos de Logan en más de una ocasión. Ese final en el que Yukio acaba convertida en el side-kick de Logan es absolutamente genial y va de la mano con la historia comiquera de Lobezno. Svetlana Khodchenkova  también da bien el pego como Víbora, a pesar de los cambios introducidos en el personaje para ahorrar explicaciones innecesarias, y nos regala alguna que otra escena inquietante.

Por supuesto, esa escena de los títulos de crédito es uno de los mejores, si no el mejor, momentos de la película. Y lo mejor de todo es que en menos de un año veremos al fin cómo se desarrolla.

Por otro lado, la película cuenta con diversos puntos negros. El principal es que el plan del "villano" tiene poco sentido y está mal enfocado, puesto que Logan no es inmortal y su factor curativo no le otorga la vida eterna. Sin embargo, como causa para la acción no queda mal y da pie a que Víbora, La Mano los ninjas negros y el Samurai de Plata tengan sus minutos de gloria. Además, y al igual que en Lobezno: Orígenes, el que la película esté dirigida a un público amplio nos vuelve a dejar sin la sangre necesaria para la acción que vemos, restándole cierta credibilidad en muchos momentos. No obstante, Mangold lo arregla con planos en los que vemos que Logan y sus enemigos no se acarician, precisamente.

miércoles, marzo 27, 2013

Trailer internacional de The Wolverine

Pues eso, si esta mañana ya anunciábamos que Fox comenzaba a promocionar The Wolverine en condiciones, hoy mismo tenemos el trailer.



 En mi opinión, mucho mejor de lo que esperaba. A ver si no me defrauda como hizo Lobezno: Orígenes.

The Wolverine empieza a promocionarse

La FOX comienza a ponerse las pilas con la promoción de The Wolverine o Lobezno: Inmortal, como parece que será conocida por aquí. En los próximos días tendremos al fin el trailer de la película, pero de momento tendremos que conformarnos con un minitrailer de 6 segundos, un nuevo póster y varias fotografías que nos muestran a Hugh Jackman caracterizado como Logan y a las protagonistas femeninas de la película. Cabe destacar que, si bien Tao Okamoto como Mariko Yashida está muy bien caracterizada, Svetlana Khodchenkova como Víbora nos presenta una imagen algo diferente a la del personaje del cómic. Además sorprende mucho el look que lleva Rila Fukushima al estar caracterizada como Yukio, ya que más bien recuerda a Amiko (la hija adoptiva adolescente de Logan en los cómics) que a la ninja amante de Lobezno (¿y Tormenta?). 












domingo, marzo 24, 2013

De Diezmados a Imposibles Vengadores: Teoría y práctica del Sueño de Xavier


El macroevento de cierre del arco de historias de Marvel de los últimos ocho años (a falta de La Era de Ultrón) deja tras de sí una gran controversia: el eslogan Cíclope tenía razón ha tenido una resonancia inmediata entre los lectores Marvel desde el final de Vengadores vs. Patrulla-X, y me parece que va a marcar a toda una generación de lectores, tanto a favor como en contra.

Y no es para menos, porque en esta saga los guionistas han tenido el coraje de dar un salto cualitativo en la evolución del personaje para llevarlo a un terreno de polémica y debate, que compromete al lector (como ya pasó con Iron Man en Civil War). En este caso, es evidente que, aún siendo hasta el final el más cabal de los Cinco Fénix de lejos (como muy bien nos muestra Kieron Gillen), el gran líder mutante del siglo XXI acabó totalmente sobrepasado por la omnipotencia en sus manos y la intolerable presión a la que se vio sometido; primero por los Vengadores y luego por la propia Patrulla-X, encabezada por su mentor, el profesor Charles Xavier, que horrorizado por aquello en lo que su famoso sueño había mutado mientras él no estaba al cargo se enfrentó a su más aventajado discípulo mostrando (una vez más) su cara más paternalista y menos escrupulosa. La muerte de Xavier a manos de Cíclope es sin duda un acontecimiento terrible, pero cuanto de Scott y cuanto del Fénix hubo en aquel acto será, ya para siempre, objeto de debate. La cuestión de fondo es que el Fénix fue claramente una macguffin para exacerbar unas tendencias largo tiempo en desarrollo. ¿Cómo se llegó a esto?

(Antes de empezar, quiero aclarar que pretendo centrarme en los hechos desde un punto de vista ideológico/político, no tanto psicológico, por lo que acontecimientos clave de esta etapa, como la muerte de Rondador Nocturno, no serán analizados. En ello hay mucha tela que cortar, y sería objeto de otro artículo)

Tras el Día-M, habiendo pasado de millones (en torno a 15, si recordamos E de Extinción) a menos de doscientos, el sueño de Xavier quedó cancelado (y por relación dialéctica, también el de Magneto, salvo para el medieval Éxodo, que tan bien funciona como versión casposa y obsoleta de Magnus). ¿Qué sentido tenía luchar por el sueño de la coexistencia e integración en la sociedad humana de menos de doscientos individuos, como cuerpo social significativo? La prioridad pasó a ser la lucha por la supervivencia de la especie mutante, y más a raíz de la revelación de que el nacimiento de nuevos mutantes había quedado imposibilitado. Un auténtico holocausto. Desde aquel día hasta el día en que Hope dispersó al Fénix reactivando el gen mutante pasaron unos muy duros años (con el acoso de los Merodeadores, Bastión o Norman Osborn) que por fin han quedado atrás, abriendo el camino a que la Patrulla-X retome su lucha inicial por la integración. Pero por el camino algo ha cambiado, para no volver a poderse ignorar jamás: los mutantes se han constituido como un poder soberano. Y ha sido enteramente gracias a Cíclope.
Con la Mansión destruida en Complejo de Mesías, Cíclope, ya líder mutante indiscutible tras su gestión de la crisis, pero aún en proceso de asimilar hasta sus últimas consecuencias la condición política de su liderazgo, guió a su raza a la tierra prometida que ofrecía la abierta y progresista ciudad de San Francisco, donde el sueño de Xavier tenía la oportunidad de hacerse realidad. Y cuando este intento de integración falló en última instancia, los trasladó, nuevamente, a esa fortificada localización concreta llamada (de forma un tanto irónica) Utopía. Visto desde fuera, y con cierta sorna housiana, el reformado Asteroide M podría recordar a aquel campamento de refugiados custodiado por los centinelas del gobierno en el que se convirtió el Instituto Xavier en los primeros meses de la diezma, sobre todo en lo tocante a la reclusión forzosa de los mutantes. Pero una vez allí, inadvertidamente o no, lo cierto es que se dieron los tres principios del Derecho Internacional Público para el reconocimiento de un Estado: el tener una población y territorio concretos, pero también un gobierno propio con capacidad para decidir sobre sí mismo sin injerencias externas.

Y ningún Estado, con ese principio de soberanía, es realmente tal sin un ejército; papel que los rebeldes mutantes restantes, entre los que se cuentan Sapo, varios antiguos Morlocks o casi toda la quinta de estudiantes de Tensión e Infernal, pudieron jugar a la perfección. En un momento clave del ataque de los Nimrod en Advenimiento, Cíclope proclama lo que devenir de los hechos había hecho evidente: que todos los mutantes de Utopía (y por tanto, casi todos los del mundo) habían pasado a ser Hombres-X. La Patrulla-X y los mutantes, no como una categoría de vanguardia dentro de la otra, como había sido durante todas las décadas anteriores, sino como algo indivisible e indiferenciable. La diferencia con respecto al precedente de la Genosha de Magneto reside en que, en aquel caso, no era la total completitud de la raza mutante la que tuvo que armarse y plantar cara (esto es, constituirse como sujeto político colectivo activo), ni siquiera la gran mayoría de los ciudadanos mutantes de aquel estado. La movilización de toda la especie a las órdenes de Cíclope (y no la esperada llegada de Hope o el comienzo de la Edad Heroica) es lo único que explica su orden de disolución del escuadrón secreto X-Force (uno de los elementos más característicos de esta etapa): ya no le hace falta esta estrategia oculta y sibilina, porque él va de frente, movilizando todos los recursos que hagan falta de cara a la supervivencia de la especie. Por desgracia, eso incluye a los más jóvenes, lo que termina desencadenando el cisma en el seno de la Patrulla-X.

Sobre esta base, una vez ocurrido este, Scott establece Utopía en una situación de tensión defensiva, de casi Guerra Fría, frente a la humanidad (no hay más que leer sus manifiestos). Es plenamente consciente de tener a su disposición toda una serie de (cito a Millar) “personas de destrucción masiva” y con la intención de usarlas en caso de necesidad. A estas alturas, el ideal de integración ya había sido casi totalmente obviado y apropiado por el otro bando; y es muy probable que el modelo de Namor como gobernante fuerte haya tenido algo que ver con ello. 

Una vez con el poder del Fénix, Scott y su equipo pasan a la acción y extienden este poder político mutante sobre todo el mundo (Pax Utopia). Esto no significa, en absoluto, abrazar la idea de dominación del Magneto tradicional, sino simplemente hacer del mundo una verdadera utopía, que puede serlo para los humanos únicamente en la medida en que la sea para los mutantes (proporcionando agua, comida y energía gratis en abundancia, así como decretando el fin de las guerras, lo que altera sobremanera a los gobiernos humanos, carentes ya de su soberanía de facto). Finalmente, por lo que se anuncia para la etapa de Bendis, esta dinámica se mantendrá, aunque desde un rol revolucionario y underground. Y lo más importante, sin la razón de fondo de proteger a la raza mutante a toda costa, sino simplemente en nombre de la conseguida soberanía mutante.

Y durante todo esto ¿qué hay de Lobezno, la otra cara de la moneda de Cíclope desde Cisma? Su motivación (que tiene un precedente en la Pícara de Carey) es la de recuperar la autenticidad del sueño de Xavier, reinaugurando el Instituto con el ideal de educar a la generación más joven de mutantes, haciendo de la integración de nuevo bandera (incluyendo a alienígenas como Nydo y Kid Gladiador en el alumnado). La clave para entender a Logan la tenemos, cómo no, de la mano de Jason Aaron, quien, durante una conversación con Cíclope en el parte de Lobezno y la Patrulla-X sobre VvX saca a relucir la mentalidad del canadiense: con tal de posibilitar la existencia de un espacio de estabilidad donde las nuevas generaciones de mutantes puedan desarrollarse personalmente en plenitud, como algo más que soldados en la batalla por la supervivencia, es capaz de cargar enteramente sobre sus hombros (y los de su equipo) con el peso de esa lucha, manteniendo ambos ámbitos tajantemente separados (frente al Estado de Excepción permanente de Utopía, que los funde)Sólo así puede comprenderse su rol dual de director de instituto y líder del equipo asesino de operaciones secretas X-Force.

Pero de lo que quizá Logan no sea plenamente consciente es de que esta reformulación del sueño de Xavier (que incluye la colaboración activa con los héroes humanos) es solamente posible bajo la distante protección de Cíclope (como este mismo dice al final de Cisma), y con la experiencia acumulada de soberanía bajo el mando de este. Así, la propia existencia continuada (con sus etapas) del equipo/concepto X-Force evidencia la diferencia, pequeña pero significativa, entre el ideal de Lobezno y el de Xavier, que carecía de una vertiente proactiva. Haciendo memoria, esta disyuntiva ya la planteó Cable allá por 1990 tras Proyecto Exterminio (y como ahora, fue Tormenta su más firme opositora), pero las circunstancias extremas tras el Día-M obligaron a que se realizara.

Se puede considerar, de todas formas, que este es el bando ganador en VvX, lo que nos lleva al quid de la cuestión: tras darse las circunstancias para que el sueño de Xavier se pueda llevar a la práctica a gran escala como en los viejos tiempos (y adquiriendo un especial significado tras la muerte de este), son los Vengadores, es decir, los héroes de la raza humana, los que se adueñan de él. Lobezno, el mutante que posiblemente menos en serio se tome esta condición y la soberanía que ahora implica (el caso de qué hacer con Quentin Quire en mitad de Cisma lo demuestra), sirve de puente fundamental entre humanos y mutantes tras casi una década de pertenencia a los Vengadores. Pero por lo visto hasta ahora, es el Capitán América el que lleva la iniciativa del sueño de Xavier con la bendición del Instituto Jean Grey (por no mencionar la poderosa imagen que le facilita Kaos).
Esto no es incoherente con el ideal de Xavier, todo lo contrario, pero ignora con demasiada ligereza la hazaña política de la soberanía mutante, sin la cual esta raza quizá se hubiese extinguido a estas alturas (por mucho que el Fénix terminara por sembrar la destrucción). Resulta irónico que el papel de encabezar una nueva era de esperanza que legítimamente hubiera tenido que ocupar Cíclope, que cargó durante tanto tiempo con la responsabilidad de mantener viva la raza mutante, se le escape en manos de los que lo encarcelaron.

Para terminar, decir que queda claro que la cuestión parece mucho más compleja que una simple reactivación del debate Xavier-Magneto, aunque con actores diferentes. Si bien se repite el esquema de que uno piensa en términos sociales (de humanidad y su desenvolvimiento) y otro en términos biológicos (de especie y su supervivencia), lo cierto es que Logan recoge el testigo de Xavier de un modo más desenfadado a la par que realista, mucho más acorde con una personalidad adecuada para tiempos difíciles, aunque ello haya significado dejar una buena parte del legado mutante bajo la "marca" de los Vengadores. Y por supuesto, Scott no pretende defender y empoderar a la raza mutante desde la perspectiva de un terrorista supremacista y homicida, sino desde la de un gobernante que, con mucho esfuerzo, construyó algo revolucionario y muy importante que le otorga una legitimidad imposible de ignorar.

De lo que no hay duda es de que se ha abierto un periodo radicalmente nuevo en la historia de los mutantes de Marvel en la mejor tradición de la casa, y que dará mucho de que hablar. Como siempre, por otra parte.

jueves, febrero 07, 2013

Lobezno y la Patrulla X: Alfa y Omega


A pesar de que sea Jason Aaron quien haya llevado adelante la magnífica serie Lobezno y los X-Men, sentía curiosidad por saber qué podía hacer Wood con dos personajes tan bien tratados por Aaron en la serie regular como Quentin Quire y Lobezno. ¿Estaría a la altura esta historia?

Guión: Brian Wood
Dibujo: Mark Brooks y Roland Boschi
Contiene: Wolverine & The X-Men: Alpha & Omega
Tomo Panini 112 páginas.
9,25€
PREMISA

Tras Cisma, la franquicia mutante tomó dos caminos opuestos: mientras se establecía que Cíclope y los suyos lucharían por la supervivencia de la especie mutante enfrentándose a las más variopintas amenazas bajo la guía de Kieron Gillen, Lobezno retomaría la idea de formar a la siguiente generación de mutantes en el nuevo Instituto Jean Grey. Jason Aaron, acompañado de dibujantes de la altura de Chris Bachalo, se había encargado hasta ahora de narrar cómo el mutante canadiense más famoso se las apañaba para ejercer de director en el centro educativo. Lobezno y los X-Men es, sin lugar a dudas, la serie más fresca que ha tenido la franquicia X desde X-Force/X-Statix (con el permiso del X-Factor de Peter David). Aaron ha conseguido poner el foco de atención tanto en la plantilla del profesorado, formada por algunos mutantes de segunda categoría, como en el alumnado, creando varios personajes muy bien caracterizados y reciclando a varios conocidos, a los que ha dotado de nuevas dimensiones. Con méritos propios, el más destacado del grupo es, sin lugar a dudas, Quentin Quire, quien fuese uno de los ¿villanos? más originales de la etapa de Grant Morrison.

LA HISTORIA

Debido a su aburrimiento y desinterés habitual en clase, Quentin Quire decide explorar el alcance de sus poderes utilizando como conejillos de indias a Armadura y a Lobezno, cuyas mentes son transportadas a un constructo ideado hasta el más mínimo detalle por Quire. Sin embargo, éste descubrirá que no es tan experto en el manejo de sus poderes como pensaba y pronto surgirán problemas inesperados.

VALORACIÓN

Tal vez habría que empezar recordando que, hace más de una década, Brian Wood escribió los guiones de Generación X durante el evento dirigido por Warren Ellis llamado “Counter X” y que, por tanto, el ambiente “educativo” mutante no le es nuevo. Como nuevo guionista X estrella, Wood tiene el difícil papel de competir con Jason Aaron, Gillen o Marjorie Liu, pero su labor en X-Men es, de momento, bastante aceptable, centrándose en personajes  y elaborando una historia – río que aún no sé a dónde nos va a llevar, pero cuyo comienzo es, al menos, interesante.
Uno de los aspectos más llamativos de esta historia radica en el acercamiento a la mente de Quentin Quire a través de esas camisetas con mensajes no tan subliminales, su acercamiento a las chicas, su monólogo continuo… que nos llevan a pensar que el autoproclamado Chico Omega está bastante lejos de ser el arma definitiva que dice ser. A pesar de todo, el guionista lo usa para crear una historia con un aire muy a lo “Inception” de Christopher Nolan, en la que la interacción entre los personajes tiene lugar en dos planos diferentes y en la que el escenario en el que transcurre la narración es por momentos más importante que los protagonistas.
Para diferenciar los dos planos en los que se mueven los personajes, se recurre a un recurso facilón pero efectivo, ya que varía entre el dibujo de Roland Boschi en el plano “real” y el de Mark Brooks en el constructo mental. Personalmente, la diferencia de estilo entre los dos dibujantes me parece un gran acierto, así como el diferente uso del color, que consigue diferenciar y mejorar un guión que, sin grandes pretensiones, entretiene y sorprende con un final casi inaudito para el personaje de Lobezno.

sábado, junio 13, 2009

Lobezno Orígenes. Hijo de X.

Esta historia en dos partes en la que se profundiza en el origen de Daken, el hijo de Lobezno, destinado a sucederle algún día.

Guión. Daniel Way.
Dibujo y tinta: Stephen Segovia.
Color: Matt Milla.
Grapa Panini. 48 páginas. 3,25€

Resulta curioso el experimento que supone Lobezno: Orígenes. Para empezar, el guionista ha hecho un ejercicio de retrocontinuidad en el que su único objetivo es contar historias "molonas" sobre el verdadero pasado de Logan. Hasta ahí bien, no es nada nuevo. Sin embargo, lo de meter a este hijo tan malhumorado y resentido creo que ha sido un enorme fallo. Daken es un personaje, hasta el momento, puramente artificial: su fachada molona atrae a lectores novatos y veteranos por igual, pero no tiene demasiadas motivaciones para crecer como personaje, aparte de ser malo y odiar a su padre y tal. Supongo que Way se dio cuenta de esto y trató de enmendar su error en esta saga.
Sin embargo, la sensación que me queda tras leer la minisaga recogida en este número es un tanto indiferente. Como recordamos, Itsu, la madre Daken fue asesinada cuando estaba a punto de darle a luz y Lobezno nunca supo, hasta hace poco tiempo, que el niño había "nacido". [Spoilers] Daken fue criado por una pareja japonesa que había intentado tener hijos sin éxito y que encontraron al niño en la puerta de su casa, donde había sido depositado por ¿Rómulo? Sus padres adoptivos le bautizaron como Akihiro, pero pronto fue llamado Daken en su pueblo, haciendo referencia a su origen mestizo. El chaval, como su padre, era un debilucho al que, a diferencia de Lobezno, la ira volvió sumamente sádico, asesinando a quienes le traicionaron, incluidos sus padres y su hermanastro. Posteriormente, fue entrenado por Cyber en el ejército canadiense y el villano elevó su maldad y sadismo a nuevas cotas que serán aprovechadas por su "amo", el que le inculca el odio hacia Lobezno. [Fin de spoilers] Al final, todas las motivaciones de Daken pueden resumirse, tras leer Hijo de X, en que odia a su padre porque piensa que lo abandonó y porque su "amo" (el omnipresente Rómulo) se lo ha dicho. Unas motivaciones muy pobres, aunque el desarrollo de la historia es bastante bueno y plantea algunos datos interesantes. En primer lugar, la fecha de nacimiento de Daken es interesante, ya que nace en 1946 y en 1959 llega a Canadá. Atención al subargumento del tal Hudson y de la señorita MacDonald, porque la coincidencia con los apellidos de Guardián y Vindicador de Alpha Flight seguro que no es casual.


Por otro lado, encontramos la historia de los cyborgs japoneses a los que el gobierno americano arrebató sus vidad durante la II Guerra Mundial con la ayuda de Logan, que se redime de su error al asesinarlos para que puedan vivir en paz. Una historia como otras muchas del personaje que hemos leído a lo largo de los años. Nada del otro mundo salvo ese final con Daken amnésico que, quizás, podría abrir muchas puertas argumentales. O no. No sé. Esta serie me sigue interesando bastante poco. Menos mal que este mes ya podemos disfrutar con el comienzo de "Viejo Logan", el laureado arco argumental de Mark Millar, ya que la serie regular española de Logan no coge el rumbo desde hace mucho tiempo. Por cierto, el descubrimiento, al menos para mí, de Stephen Segovia ha sido una muy agradable sorpresa. Un dibujo lleno de fuerza, muy expresivo y, aunque algo sucio, que cumple muy bien. En algunos momentos me recordó a Leinil Yu.