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sábado, diciembre 02, 2017

Comentando el mes de noviembre

Retomo una antigua costumbre en éste y otros muchos blogs. Las reseñas regresan. Eso sí, de forma mucho más breve y efectivo, ya que recopilo aquí las opiniones que he ido dejando en Twitter durante este mes.




Patrulla-X Oro 004: El cruce con Imperio Secreto, muy transversal, sirve para que Marc Guggenheim retome subargumentos de hace muchos años y cohesione al equipo principal, siempre con la ayuda de los estudiantes veteranos. Ken Lashley va de menos a más.


Increíble Patrulla-X 1: Nueva serie con buen arranque. Charles Soule y Jim Cheung reúnen a un equipo muy potente de Hombres-X para enfrentarse a uno de los villanos más poderosos y más desaprovechados de la franquicia. Con sorpresa final que da mucho que hablar. Espero una buena evolución.

Patrulla-X Azul 004: Este mes, Cullen Bunn vuelve a sorprendernos con un cruce de Imperio Secreto que lleva al equipo azul hasta Nueva Tian, donde Xorn y la Reina Blanca lideran férreamente a la raza mutante. Me gusta lo imprevisible de la historia, las apariciones por sorpresa y el dibujo.

Viejo Logan 82: En este número, Ed Brisson y Mike Deodato encauzan definitivamente la etapa y muestran al Maestro y sus lacayos como unos enemigos a tener muy en cuenta por su brutalidad y objetivo. Viejo Logan tiene un gran reto por delante. Esta etapa promete. Distopía brillante.

Arma X 004/El alucinante Hulk:  Número casi de transición que sirve para mostrar la crueldad de Stryker y los suyos. El cambio de dibujante es bastante radical. Las portadas siguen ofreciendo más de lo que hay en el interior. Esta saga empezó simpática, pero actualmente sólo se sostiene por la interacción entre los componentes del grupo de héroes. Historia alargada que necesita acabarse ya.

Imposibles Vengadores 56: Tie-In de Imperio Secreto. Me ha sorprendido muchísimo el dinamismo en la historia y dibujo. Pícara, Psinapsis y Voodoo contra los monstruos de la dimensión oscura. El uso de los poderes de Pícara cada vez es más bestial en esta serie.

Legión 11: Si Spurrier Khoi Pham y Tan Eng Huat dan el resto en la recta final de la serie más cautivadora de los últimos años. El plano astral nunca ha sido más peligroso. David Haller nunca ha llegado tan lejos. Vendas nunca ha sido más valiente. Imprescindible. 

Lobezna: Enemiga del Estado: Tom Taylor y varios dibujantes sorprenden con una frenética saga en la que Laura deberá luchar por demostrar su inocencia y combatir sus instintos más salvajes al regresar a su vida el aroma desencadenante. Invitados y muertes a tutiplén. 8/10 ojalá un dibujo más regular.

Masacre 21: Con esta serie me pasa es que su lectura es como una montaña rusa: tanto me parece un subidón como una bajada sin frenos terrorífica. Este mes, toca subidón con un número especialmente loco y divertido con Wade en el espacio. Debería ser siempre una serie así de genial.


Vengadores USA 008: Tony Ho tiene un plan para salvar a Mancha Solar. Bala de Cañón continúa en su periplo espacial. Esta serie siempre resulta entretenida. Curioso el paralelismo entre Iron Man y Mancha Solar ya desde la portada.

domingo, agosto 13, 2017

ResurrXión: Primeras impresiones


Comienza la enésima vuelta de tuerca a la franquicia mutante. ResurrXión se nos vende como la vuelta a la grandeza editorial perdida durante tantos años en los que se ha puesto el interés en otras franquicias (o se ha tratado de generar nuevas, como la de los Inhumanos) y, como su nombre indica,  se produce una resurrección de la raza mutante tras dejar atrás definitivamente el temor a la extinción,  que comenzó con aquellas fatídicas palabras de la Bruja Escarlata al concluir la Dinastía de M: "No más mutantes". Es un concepto al que no han parado de dar vueltas hasta el absurdo asunto de las nieblas terrígenas y cuya conclusión en IvX creo que únicamente sirve para poder olvidarnos de él por fin. 


Tras el final de la tediosa etapa post-Secret Wars que tantas esperanzas nos dio en un principio y que tan irregular resultó (podemos salvar el trabajo de Lemire en Viejo Logan, el de Bunn en Imposible Patrulla-X y alguna cosilla más, como Lobezna), ResurrXión comienza muy fuerte en varios frentes: con una Patrulla-X Oro que recuerda a aquellos cómics de la buena época de Claremont, con una Patrulla-X Azul que centra su interés en Jean Grey y Magneto, así como en los cambios sufridos por el resto de la Patrulla-X original y con una Arma X en la que Greg Pak y Greg Land reúnen a un equipo muy salvaje y heterogéneo en una frenética huida hacia delante. Por lo pronto, las tres series ganan en interés con respecto a los cómics de los meses anteriores, por lo que he decidido comentar mis impresiones sobre ellos de forma individual.

Patrulla-X Oro: Marc Guggenheim y Ardian Syaf fueron los elegidos por el editor Daniel Ketchum para encarrilar a la franquicia mutante hacia un mejor y prometedor futuro. Las cosas no empezaron bien al descubrirse que Syaf había incluido mensajes de odio en las páginas del primer número y fue rápidamente despedido de Marvel y, poco después, el propio Ketchum anunciaba que dejaba de trabajar para La Casa de las Ideas, generando mucha rumorología sobre si su salida se debía a la polémica con Syaf. Visto el trabajo de Guggenheim y Ketchum en estos números, espero que la falta del editor no afecte demasiado a la serie, puesto que, por primera vez en muchos años, la serie X principal da la talla. En la grapa de este mes de julio encontramos las dos primeras partes de la saga Back To The Basics, con Kitty Pryde encabezando al equipo, que se ha establecido en Central Park y ha decidido tomar un papel más proactivo y superheroico para limpiar la imagen de los mutantes tras el conflicto con los Inhumanos. Guggenheim se confiesa fan absoluto de la época Claremont y en estas páginas lo demuestra. La lectura de esta saga es lo más que me ha recordado a los viejos tiempos en muchos años, sabiendo combinar presente y pasado para construir una historia divertida, intimista y trascendente para los personajes.  Así deberían ser los cómics de la Patrulla-X. El dibujo de Syaf, por otro lado, no lo echaré de menos cuando se marche. 

Patrulla-X Azul: Cullen Bunn y Jorge Molina tienen ante sí la oportunidad de trabajar con la Patrulla-X original traída del pasado. Desde que apareció este concepto, siempre pensé que tenía muchísimo potencial al poder reconstruir a unos personajes ya conocidos y desviar su historia para transformarlos en personajes esencialmente divergentes, pero, con el paso de los años, no he visto sino algunos destellos que, precisamente, Bunn recupera magistralmente en esta grapa como punto de partida. Tampoco debe sorprendernos: Bunn ha demostrado ser el mejor guionista que ha tenido la franquicia en los últimos años. Su labor en Magneto o en Imposible Patrulla-X es sobresaliente y aquí realiza un trabajo muy en la línea mostrada previamente. Estos primeros números nos sirven para ponernos al día con los personajes, vivir el conflicto interno que tienen al saber que viven en un mundo que no es el suyo pero estarlo disfrutando plenamente y conocer el siguiente paso en la evolución de Magneto, cuyo destacado papel en IvX le obliga ahora a llevar a cabo sus planes de coexistencia humano-mutante desde la clandestinidad. La interacción entre Jean Grey y Magneto es de lo más interesante en estas páginas, aunque el resto de personajes no son olvidados y todos tienen su momento de lucimiento. El trabajo de Jorge Molina a los lápices es espectacular, diferencia el movimiento de cada personaje a la perfección, la expresividad de los rostros es magistral y su narración es bastante orgánica y fluida.

Arma X. Greg Pak y Greg Land vuelven a colaborar más de una década después de La Canción Final de Fénix de 2005 (... sí, nos hacemos viejos...). Pak tiene al fin la oportunidad de ejercer de guionista titular de la franquicia mutante y no comienza mal. Me chirría un poco la interacción tan fluida entre viejo Logan y Dientes de Sable, pero no resulta especialmente forzada al ser ambos personajes muy diferentes ahora a como eran hace unos añitos. La amenaza de Arma X es interesante y la aparición del resto de los protagonistas va trasladando la atención de un personaje a otro a menudo para que Logan no acapare todas las miradas. Como comienzo, más que correcto. A ver qué tal es el desarrollo de esta serie con el crossover con Hulk ya anunciado. Respecto a Greg Land... bueno, en su línea. Quizás lo noto menos artificial y estático, aunque en la línea demostrada en los últimos años, en los que parece ir dejando atrás ciertos vicios de su trabajo de la década pasada.

Hasta aquí mis impresiones sobre el primer mes de ResurrXión. Muchas esperanzas que, espero, no acaben frustradas una vez más. Un nuevo foco de interés para la franquicia mutante que se complementará con varias series individuales y grupales que Panini ha anunciado en tomo para el comienzo de 2018. A ver si esta vez sí estamos ante una resurrección que nos dé las historias de calidad que los lectores demandamos.

martes, febrero 09, 2016

Marvel Gold. La Patrulla-X original 1. La Patrulla-X contra Magneto.



Todo producto cultural nace en un contexto del que hereda sus principales características para que pueda producirse una conexión natural con el consumidor al que está dirigido. Por ejemplo, cuando los tebeos de superhéroes Marvel renacieron a comienzos de los efervescentes años sesenta, después de languidecer durante décadas tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, se convirtieron en un gran éxito editorial que ha hecho que sus personajes hayan llegado hasta hoy, superando el medio siglo de vida, gracias a que supieron conectar rápidamente con los jóvenes de entonces. Podría pensarse que más de cincuenta años después ya no habría posibilidad de que un lector actual pudiera conectar con las creaciones de Stan Lee en las historias publicadas en esos años, pero la verdad es que seguimos disfrutando de ellas y estamos ante una nueva edad de oro para las reediciones de clásicos Marvel gracias a la excelente labor que está realizando Panini en su línea Marvel Gold. La causa de este éxito puede ser el hecho de que en las páginas de estos tomos encontramos no ya el origen de los superhéroes de Marvel, sino su quintaesencia, aquello que los distingue perfectamente y hace que los identifiquemos de forma inequívoca por más que esas historias fueran escritas mucho antes de que la mayoría de los lectores que compramos estas reediciones hubiésemos nacido.

En el caso de la Imposible Patrulla-X hay que reconocer el gran esfuerzo realizado a lo largo de las décadas para llegar hasta nuestros días conservando cierta frescura. La franquicia mutante ha contado con muchos altibajos desde sus comienzos porque quizás ya fallaba en su propio planteamiento inicial por querer ser diferente al de otros productos de la editorial y, en mi opinión, resultar algo adelantado para lo habitual en los cómics de ese momento. En la Marvel de comienzos de los años sesenta, al igual que en la sociedad americana de época, estaba muy presente la amenaza atómica como consecuencia de una Guerra Fría que se prolongaría durante casi treinta años más. Desde que el 6 de agosto de 1945 explotara la primera bomba atómica en Hiroshima y el mundo conociera su vasto poder destructivo y sus terribles efectos y consecuencias, la energía atómica se convirtió en una obsesión para la nación norteamericana que quedó reflejada en muchos productos culturales de la época, tanto en la literatura como en el cine o la televisión. Así, los nuevos superhéroes Marvel verían sus orígenes muy ligados a la radiación, como es el caso de los Cuatro Fantásticos, Hulk o Spider-Man. Incluso personajes como Iron Man, el Hombre Hormiga o la Avispa adquirían sus poderes a través de la ciencia y una de las pocas excepciones fue  Thor, cuyo poder divino estaba vinculado a la magia del encantamiento de su martillo/bastón.

Sin embargo, cuando Stan Lee concibió la idea que acabaría siendo la nueva serie llamada “The X-Men” (tras desestimar el nombre “The Mutants” porque, en palabras del jefe editorial Martin Goodman, nadie sabría lo que era un mutante), el origen de los poderes de sus protagonistas estaría ya asumido de antemano: eran mutantes, tenían habilidades extras (de ahí la “X”) cuyo origen no era necesario revelar a través de intrincadas explicaciones. Habían nacido siendo mutantes y ahora estos adolescentes debían aprender a controlar sus poderes para protegerse y salvar el mundo de otros mutantes como ellos. No importaba de dónde procedían sus poderes ni su mutación y, de hecho, las historias con los orígenes de los X-Men tardarían en llegar. Además, Stan Lee pensaba que contaba con un aliciente para los lectores al reunir en un mismo cómic dos de las características de los conceptos más exitosos de la Marvel de esos años: adolescentes (como Spider-Man) y una especie de familia disfuncional (como Los 4 Fantásticos).

No obstante, la serie no contó con el éxito esperado y llegaría a ser cancelada varios años más tarde para renacer de sus cenizas gracias a la pluma de un genial Chris Claremont que supo perfectamente reciclar muchos de los hitos sociales y culturales de finales de los setenta y los años ochenta en la que, probablemente, sea la mejor etapa larga de la franquicia mutante. El éxito se debió a que su mayor virtud fue alejarse totalmente del convencionalismo que imperaba en otras series de superhéroes y reivindicar la diferencia como algo positivo, único e inesperado. Seguramente a nadie en la Marvel de los años 60 se le hubiera ocurrido jamás que sus mutantes llegarían tan lejos. Asimismo, tras superar los anodinos y extremos años 90, Grant Morrison se encargó de relanzar a la Patrulla-X teniendo en cuenta un manifiesto que él mismo redactó y en el que se recogían las principales características de los X-Men, muchas de las cuales ya estaban presentes en los números que recopila este tomo de la línea Marvel Gold.

Y es que la Patrulla-X y sus decenas de series satélites encuentran su principal fundamento en esta etapa inicial que, aunque podría ser algo dura de leer hoy en día por su simplicidad y falta de desarrollo en los protagonistas, introdujo muchos conceptos, personajes e ideas que siguen presentes actualmente en las cabeceras mutantes. La etapa de Stan Lee y Jack Kirby sorprende por tomar la realidad como punto de partida y reciclar acontecimientos históricos para sus historias ya desde el primer número, en el que Magneto casi provocaba una crisis de misiles nucleares como la ocurrida entre Cuba, la URSS y EEUU pocos meses antes, algo que sí acabaríamos viendo en la genial película X-Men: Primera Generación de Matthew Vaughn, en la que se homenajea a estos cómics. Además, Lee y Kirby introducen casi desde sus comienzos la doble visión que Magneto y Xavier tienen sobre la relación que deben mantener mutantes y humanos, casi como si de un trasunto de Malcom X y Martin Luther King se tratara: mientras uno aboga por la supremacía mutante, el otro defiende una coexistencia pacífica.  

Aprovechando este escenario, Lee y Kirby presentaron diferentes elementos que hoy son imprescindibles para los lectores de la franquicia mutante, como la Mansión-X, la Sala de Peligro, la atracción entre Cíclope y la Chica Maravillosa, los Centinelas, la Hermandad de Mutantes Diabólicos o el Juggernaut (cuya presentación es uno de los hitos  narrativos de estos años) y otros personajes y elementos que han sido mejor explotados en otras series, como Ka-Zar y la Tierra Salvaje, Mercurio, la Bruja Escarlata o el Extraño. Todos estos componentes fueron introducidos acompañados de cierto dramatismo adolescente que, visto desde nuestra perspectiva moderna, parece bastante superficial y sobreactuado porque, salvo en ocasiones muy contadas, será dejado de lado para centrarse en la acción episódica similar a la que se podía encontrar en las páginas de Los Vengadores o Los 4 Fantásticos. Y es que Lee parece olvidar en muchos momentos aquellos aspectos que restarían espectacularidad a las historias y, salvo la histeria antimutante que dará como fruto a los Centinelas, muchas ideas planteadas en estos números iniciales o se delimitan pronto o serán apartadas para que sean desarrolladas años después por otros guionistas. Como ejemplo sangrante cabe destacar que, pese a que desde el primer momento se nos presenta al grupo dentro de una escuela, asistiremos a la graduación de la Patrulla-X en el séptimo número y que el Profesor X desaparecerá momentáneamente dejando a Cíclope al mando de un grupo de novatos todavía muy necesitados de su mentor.

Si la serie ya iba en cierta forma a la deriva en su argumento, en el apartado gráfico Kirby se mantuvo como dibujante completo hasta el undécimo número, a partir del cual sus bocetos fueron terminados por artistas como Alex Toth y Werner Roth en unos números en los que se presentaría a los Centinelas, la última gran aportación de Lee y Kirby a la franquicia, y Magneto regresaría justo a tiempo para despedir también a Stan Lee, que abandonó la serie en el número 19 tras presentar al Mímico, futuro miembro del grupo. Lee dio paso a un joven Roy Thomas, que comenzó dialogando los insulsos números planificados y dibujados por Werner Roth  hasta que consiguió convertirse en guionista completo y amplió el campo de actuación de la Patrulla-X integrándola definitivamente en el universo Marvel a través de la aparición de villanos que, como el Conde Nefaria y sus secuaces, ya habían sido presentados en otras series y llegaban ahora a las de los X-Men como si a través de su presencia se recordase a los lectores que no solamente Los Vengadores y los 4 Fantásticos podían hacer frente a grandes amenazas.

Con Thomas llegó la primera época de grandes cambios para la serie y, por qué no decirlo también, la de villanos cutres como la Langosta, el Hombre de Cobalto o el Tigre, enemigos poco memorables en una etapa en la que las historias trataron de potenciar la faceta humana de los personajes a través de sus relaciones interpersonales. Destaca así el triángulo amoroso entre Cíclope, la Chica Maravillosa y el Ángel que hoy en día  está más que olvidado, pero que en esos momentos insufló cierta vitalidad a la relación de quiero y no puedo que mantenían Scott Summers y Jean Grey.

En resumen, en el tomo Marvel Gold: La Patrulla-X original 1: La Patrulla-X contra Magneto asistimos al nacimiento del mito mutante y quizás sus historias no son tan memorables como las de otros personajes del momento, pero son imprescindibles para comprender su éxito posterior al introducir muchos conceptos que escritores más capaces han sabido desarrollar acertadamente con posterioridad. Aquí hallaremos el origen de unos personajes y planteamientos que no supieron conectar con los lectores de su época a pesar de tomar la realidad como referencia desde el primer episodio, pero que años después encandilarían a millones de lectores por todo el planeta y se convertirían en el reflejo de muchos movimientos sociales que, curiosamente, también nacerían en los sesenta y que reivindicaban los derechos de las minorías, igual que el sueño de Xavier hacía con los derechos de los mutantes.


Libro en tapa dura. 624 páginas.
Fecha de publicación: febrero 2016
Precio: 39,95€