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domingo, diciembre 09, 2012

DIARIOS MUTANTES: QUE VIENE MARVEL NOW!!!




Soy un lector de cómic bastante tiquismiquis y eso que me he quitado de algunas malsanas costumbres como el completismo, puesto que antes si comenzaba una serie la tenía que terminar sí o sí hasta que finalizaba ese volumen, cambiaba el formato o la cancelaban. Lo importante es que la numeración estuviese “completa”. Como he dicho, ese sanbenito ya está eliminado.

  
Ahora con el paso de los años, como os pasará a muchos de vosotros, el principal problema es el espacio. Por suerte tengo una habitación dedicada exclusivamente a los cómics con estanterías por todas partes, pero, claro, no caben todos como me gustaría, así que sólo tengo en estanterías las colecciones completas, miniseries, tomos únicos… etc. El resto a cajas y debajo de una cama.

Con esto soy extremista: si de una colección de 100 números me faltan sólo tres, debajo de la cama que va y punto. Todo este rollo viene a cuento del próximo estreno de Marvel Now. Panini nos sorprendió a todos anunciando que no va a renumerar las colecciones. Decisión que celebro, pero que me plantea algún quebranto, de todas formas esto es solo una excusa para comentar mi opinión sobre el relanzamiento. XD

Empiezo por las que seguirán tal cual como Lobezno y los X-Men, Astonishing X-Men y X-Men (que seguiré hasta que termine) que me están gustando, compra asegurada pues. También le daré una oportunidad a los primeros tomos de X-Treme X-Men  (su presentación en Astonishing me gustó) y Era de Apocalipsis. Gambito no se si saldrá pero pasaré mucho. X-Factor la dejé hace varios años y ni siquiera terminé su etapa en grapa, por lo que… exacto, está en una caja debajo de la cama.

Uncanny Avengers: En marzo llega el pistoletazo de salida, no me llama mucho la premisa y en la previa Cassaday parece desganado. De todas formas confío en Remender. Una oportunidad tendrá. Sale en grapa, lo que es un añadido.

All-New X-Men: La serie que espero con más ganas, la premisa me encanta ¡y en España debuta con número en grapa triple! ¡Genialísimo!

Deadpool: Sorprende que en el último listado de ventas de noviembre, Deadpool está en el Top 5 de ventas con su número uno. Por encima de Thor, Hulk y muchos héroes más establecidos. De todas formas, Masacre en solitario hace mucho que no me interesa, de su actual serie regular sólo compre los dos primeros tomos de la edición de Panini, y el segundo porque era de Invasión Secreta.

X-Men Legacy: Serie que irá a la estantería de completos. No me gusta la idea de la nueva serie, no me gusta el protagonista y no me gustan los autores, con Mike Carey me he aburrido mucho. En Panini no está anunciada, pero saldrá en tomo, supongo (la grapa prometería hostia suprema), así que paso. Decisión dura, no os creáis, será la primera vez que no compre una serie con la palabra X-Men en el título.

Cable and X-Force: Creo que soy de los pocos que creen que puede salir algo decente de la idea. Un grupo de renegados que no claudican ni con Vengatas ni con Patrullosos, y a mí Salvador Larroca si me gusta como dibujante. Si salen en 100 % Marvel paso porque hay muchas cosas molonas, si sale en tomo normal le daré una oportunidad.

Savage Wolverine: Mi colección de Lobezno es un despiporre, creo que quitando el volumen tres de Fórum no tengo nada archivado en las estanterías. Parte del volumen uno y dos de Planeta, otro tanto del cuatro de Panini, la etapa de Aaron salvo la última saga que no me convencía… y esta nueva andadura con Frank Cho que no durará ni seis números -¿apuesta?- no me llama y nunca he comprado una serie por su artista. Una menos de la lista.

Uncanny X-Force: Creo que también pasaré, así que los tomitos de Remender irán a una cajita. Picaría tal vez con el tomo uno… pero la alineación es tan bizarra, no sé yo…

Uncanny X-Men: Bendis y Bachalo. Sí o Sí. Personajes rediseñados y un cambio de dirección que llevará al grupo de Cíclope y Magnus por unos derroteros no vistos hasta ahora.

Wolverine: De Paul Cornell y Alan Davis. Carne de 100 % Marvel, en una maniobra similar imagino a la del primer arco de Wolverine: Weapon X de Aaron y Garney. A Davis además le doy sólo una historia, seis números máximo XD.

Así termino mi repaso a una iniciativa que promete mucho a todos los niveles, espero que no se quede en un gran bluff.

domingo, septiembre 16, 2012

Diarios Mutantes: La Patrulla X encuentra su sitio

Ante todo, quiero agradecer a Luis A., uno de los habituales de nuestro grupo Facebook, por plantear un debate en el foro que ha terminado dando lugar a esta columna de opinión de hoy. Luis nos preguntaba si, debido a la publicación de Uncanny Avengers (imagino que Panini los llamará "Los Imposibles Vengadores"), nos parecería bien que la Patrulla X dejara de ser un grupo marginal y que comenzara a integrarse en el universo Marvel como un supergrupo más y, como Los Vengadores, abierto a la incorporación de héroes no mutantes. Él mismo ponía el ejemplo de que Jessica Jones podría incorporarse a X-Factor si esa integración se diera. 

A continuación copio mi respuesta y luego trataré de profundizar un poco más.


Creo que el concepto de Vengadores y de Patrulla X está bastante definido en su origen. Los Vengadores son los protectores máximos de la Tierra, los héroes más poderosos y públicos del universo Marvel. La Patrulla X tiene una función diferente, proteger a un sector concreto de la población (los mutantes) y proteger a la humanidad del mal uso que los mutantes hagan de sus poderes. La finalidad de este grupo es luchar por la coexistencia de dos especies que están condenadas a entenderse o destruirse. Los Vengadores son superhéroes. La Patrulla X no, aunque haya tenido momentos puntuales en los que actúe como tal, y por eso su subuniverso siempre ha sido tan contenido e intrincado, tiene reglas propias que, pese a que han sido cambiadas en los últimos años, lo cierto es que siguen valiendo como las de hace 50 ó 40 años. Por eso Claremont pudo hacer en los 80 esa gran etapa que convirtió a la Patrulla X en icono cultural y símbolo para la lucha de muchos colectivos sociales oprimidos y que transcurrió paralela a otra gran etapa en Vengadores.

Las relaciones de la Patrulla X con el universo Marvel han sido, en mi opinión, más frecuentes y notorias que las del Universo Marvel con la Patrulla X por motivos de raíz, genéticos, de concepto o como queramos llamarlas, ya que la Patrulla X es un grupo de mutantes que vigila a los suyos casi como un cuerpo policial (de ahí la genial idea que tuvo Claremont hace pocos años de retomar el concepto de las XSE de Lobdell o de quien fuera, pero le duró dos días porque acabaría "Exiliado",  o la militarización de Utopía ) . Por otro lado, Tormenta, Lobezno y Bestia han sido Vengadores, pero pocos Vengadores han sido luego Hombres X (se me ocurre el caso parcial de Carol Danvers...) porque, simplemente, no tenían cabida en el concepto de lucha y reivindicación social porque son los "protectores de la Tierra", van más allá de las luchas y reivindicaciones de un colectivo concreto igual que la policía vela por la seguridad de todos y no los de un grupo social concreto.

Ahora bien, me encanta el concepto de los Uncanny Avengers como punto de inicio para la integración definitiva de la Patrulla X en el "universo Marvel", ya que simboliza que la tan ansiada coexistencia (vamos, el sueño de Charles Xavier) es posible y que ha llegado el momento en el que la Patrulla X también pueda actuar como los "héroes" que han demostrado ser o, lo que sería mejor, que se dé carta de validez a la reivindicación defendida a muerte por los Hombres X de que todos somos iguales y merecemos el mismo trato. No sé cómo acaba AvX ni qué consecuencias tiene la historia ni por dónde va a tirar Uncanny Avengers. Y, pese a mi gran interés por la serie, aún me da un poco de grima ver a parte de la trinidad de los Vengadores con Pícara y Kaos en una misma portada. Pero sí que espero que Remender esté a la altura y que estemos ante un giro importante en el Universo Marvel que marque las historias de los próximos años igual que Dinastía de M lo hizo en la década pasada. El viaje que empieza ahora me tiene muy intrigado y ansioso y eso es lo que cuenta... al fin y al cabo, lo importante es divertirse[...]
 El concepto de Uncanny Avengers me parece un gran acierto. Considero que la Patrulla X ha estado relegada a un segundo o tercer plano en los últimos años en función del evento de turno que pudiera hacer sombra tanto a la franquicia X como a la Vengadora (World War Hulk, Tierra de Sombras, Spider-Island...) y que el que los mutantes vayan a incorporarse a los Vengadores o, también, que los Vengadores vayan a incorporarse a la Patrulla X es, sin dudarlo, un evento de suma importancia para ambas franquicias, cuyos caminos han discurrido en paralelo la mayoría de su existencia, salvo los encuentros puntuales y esporádicos que tanto hemos disfrutado los lectores. 

Ahora  bien, creo que tenemos la suerte de estar viviendo una etapa muy buena en ambas franquicias, con series muy aclamadas por la crítica y con un rumbo estable y coherente que, espero, no cambie por el posible éxito de Uncanny Avengers. Es decir, encontrar a, por ejemplo, Ojo de Halcón luchando codo a codo con Bala de Cañón o Vaina en el Instituto Xavier se me haría bastante cuesta arriba. Igualmente me pasaría si Peligro y Coloso pasaran a formar parte de los Vengadores de Luke Cage. Y eso que hay series "ambiguas" en las que esto no me molestaría en absoluto, como Vengadores Secretos o X-Factor. Pero no termino de verlo. Simplemente, las dos franquicias perderían su razón de ser y su seña de identidad. Y lo harían en un contexto en el que, además, la Patrulla X sigue sin lograr su objetivo y en el que los mutantes siguen al borde de la extinción y continúan siendo atacados por fuerzas de diferentes ámbitos (como digo más arriba, escribo esto sin haber leído AvX y, tal vez, el resultado de la saga dirima este asunto) y en el que los Vengadores están prácticamente volviendo a sus orígenes.

No obstante, estoy prácticamente seguro de que Uncanny Avengers será una serie con potencial. Está en manos de Rick Remender, guionista que nos ha dejado auténticas joyas, como su Imposible X-Force o sus Vengadores Secretos, series de género en las que no sólo ha demostrado que sabe escribir buenas historias, sino que también tiene muy  claro cómo caracterizar a los personajes y cómo romper los moldes cuando es necesario. Remender no se acobarda al llevar a los personajes al extremo y siempre consigue sorprendernos con giros inesperados y auténticos golpes de efecto que le han llevado a situarse entre los guionistas con más proyección del mundillo. Así que todas estas dudas, suposiciones y elucubraciones sólo encontrarán respuesta en el futuro. Por el momento, creo que lo mejor es dejarse llevar y disfrutar del viaje que se aproxima.



domingo, junio 10, 2012

Diarios Mutantes: Una polémica boda mutante


Marvel se ha acostumbrado a salir en la prensa generalista. Desde la muerte del Capitán América allá por la Civil War, es habitual encontrarnos con noticias (en realidad, spoilers) sobre los próximos acontecimientos de la Casa de las Ideas. Lo que no ha sido tan frecuente es que uno de estos sucesos cree polémica a nivel casi mundial como la boda de Estrella del Norte y su novio humano Kyle. Claro está, la idea de un matrimonio entre dos hombres parece que sigue ofendiendo ¿las creencias? ¿el desconocimiento? ¿la estrechez de miras? de algunas personas.

Si hiciéramos caso a las asociaciones de madres americanas que han denunciado que la boda homosexual da un mal ejemplo a los niños o a las asociaciones religiosas españolas que lo acusan de ser propaganda del lobby gay para pervertir a los jóvenes, podríamos meternos en una teoría conspiranoica que, estoy seguro, busca tres pies al gato a un evento que en las series mutantes se ha ido llevando con cierta naturalidad, pese a que la presencia de los novios haya sido escasa últimamente. Y sí, también en España tenemos estas protestas a pesar de que el matrimonio homosexual es legal desde julio de 2005, lo que convirtió al país en uno de los pioneros en los derechos igualitarios y en contra de la discriminación sexual.

¿Por qué surgen estas protestas? En los USA, Obama ha lanzado un órdago a sus rivales en la reelección al apoyar públicamente el matrimonio homosexual, pese a que en todo el país hay voces en contra (y, todo hay que decirlo, muchas a favor). Además, el anuncio del presidente coincidió casi en el tiempo con el de la boda de Marvel.  El aclamado  premio Nobel de la Paz ha tenido que lidiar con un mandato cargado de puntos oscuros y, probablemente, este apoyo sea más político que real, por lo que muchas asociaciones contrarias han recogido sus palabras como arma arrojadiza para jalear a los más conservadores y han visto en la boda de Estrella del Norte un claro ejemplo de cómo los superhéroes, que representan ideológicamente lo mejor del país, han sido corrompidos. En España, el matrimonio homosexual fue recurrido por los conservadores desde el minuto siguiente a su aprobación y contó con el apoyo/mandato de la Iglesia. Actualmente, el gobierno del PP lo  sigue teniendo recurrido y se espera a que la Justicia se pronuncie.

Desde luego, para lo que muchos, entre los que me incluyo, no significa absolutamente nada más allá de la creación de un vínculo sentimental legalizado, ha suscitado una gran controversia que, en todo caso, ha puesto a Marvel y a la Patrulla X en el candelero nuevamente. En todo caso, ¿por qué tanto empeño en poner trabas al amor? Ya es difícil encontrarlo como para que, además, haya quien lo pretenda condenar. La libertad es una de las premisas de nuestra sociedad (sí, yo también me he reído al escribir esto como tú, lector, al leerlo :P) y cada uno debería elegir a su pareja sin impedimentos. Incluso si, tras 60 años, te sientes rejuvenecido y te da por cambiar de acera, aunque mantengas ese anillo verde mágico en tu dedo que te recuerde tiempos mejores. Je.

sábado, septiembre 19, 2009

Diarios Mutantes: Christopher Yost & Craig Kyle

A lo largo de los casi cincuenta años que han transcurrido desde la aparición del primer número de The X-Men, escrito por Stan Lee, muchos han sido los guionistas que se han encargado de relatar las aventuras de los héroes mutantes. Muchos han pasado por las distintas series sin pena ni gloria, pero otros dejaron un imborrable recuerdo para los fans. Larry Hama, Louise Simonson, Chuck Austen, Grant Morrison, Peter Milligan, Scott Lobdell, Joss Whedon, Jeph Loeb, Warren Ellis... Para bien o para mal, todos los mencionados, y muchos otros, han contribuido a crear un subuniverso en el interior del Universo Marvel poblado por seres que han jurado defender un mundo que les teme y les odia por haber nacido diferentes al resto. Sin embargo, si hay una persona que será recordada por todos los fans mutantes de todos los tiempos, éste será, sin lugar a dudas, Chris Claremont, a quien todos conocemos de sobra. Esta introducción viene a cuenta de que hoy me apetece hablar de los herederos morales de Chris Claremont: Chris Yost y Craig Kyle.

Estos dos guionistas llegaron a Marvel desde el mundo televisivo, donde escribieron algunos capítulos de X-Men Evolution, destacando aquellos guiones en los que presentaron a X-23, una joven clon de Lobezno. El éxito del personaje fue tal que, muy pronto, ambos escribirían las miniseries que narrarían la historia pasada de X-23 después de que fuera introducida en el Universo Marvel a través de las páginas de NYX, escritas por el mismísimo Joe Quesada. Por lo tanto, X-23 siguió un camino similar al de Estrella de Fuego, quien también pasó a convertirse en personaje de cómic después de que apareciera en primer lugar en la mítica serie de televisión de Spider-Man y sus amigos. Gracias a la labor desempeñada en la miniserie Inocencia Perdida, en la que contaban el origen de X-23, Kyle y Yost pasaron a ser los guionistas de New X-Men, la serie protagonizada por los jóvenes estudiantes de la Patrulla X. A pesar de que los guionistas anteriores, Christina Weir y Nunzio DeFilippis, habían llevado a cabo una labor excelente, ninguno de los lectores de la serie estábamos preparados para lo que los nuevos escritores nos iban a ofrecer.


Si hasta ese momento New X-Men había sido una serie menor y que se dejaba llevar, en cierta manera, por lo que ocurría en las demás series, con Kyle y Yost al guión la serie pasó a ser el buque insignia de la franquicia X, superando a todas las demás series en espectacularidad, detallismo, capacidad de sorpresa, personalidad y, sobre todo, en caracterización de personajes y desarrollo de tramas. Desde los primeros números, la pareja de escritores demostraron ser grandes fans de la etapa clásica de Uncanny X-Men en un número en el que los estudiantes iban a la "cueva de peligro" y se entrenaban ataviados con los ropajes que usaba la Patrulla X en momentos tan importantes como su muerte en Dallas. Era un aperitivo de lo que estaba por venir... algo que pocos se podían imaginar.

Cuando Chris Claremont estaba a los guiones de Uncanny X-Men, los lectores sabían que en sus páginas podría suceder lo inesperado: la muerte de Fénix, la redención de Magneto, la pérdida de poderes de Tormenta, la marcha de Cíclope... Yost y Kyle tomaron la máxima de "espera lo inesperado" como principal lema para su etapa y, para empezar, provocaron la masacre de la gran mayoría de estudiantes que habían ejercido como secundarios en la etapa anterior a que se convirtieran en los escritores de New X-Men. Aprovechando que, tras el Día-M, eran humanos, y por tánto más débiles, los Purificadores los asesinaron haciendo explotar el autocar con el que la Patrulla X pretendía ponerlos a salvo lejos del Instituto Xavier. Este hecho impactó por igual a lectores como a personajes, que tuvieron que adaptarse a un nuevo escenario en el que nadie era imprescindible. Y pronto todos nos dimos cuenta cuando algunos de los protagonistas morían de forma trágica y cruel debido a los designios de Stryker y Nimrod. Quizás se les pueda acusar de abusar de golpes de efecto (como la muerte de Alhelí) o de crueldad (con la agonía de Ícaro), pero creo que nadie pudo permanecer indiferente a esta primera parte de su etapa en la serie. Su segunda etapa, algo más tranquila, dio paso, tras superar el Complejo de Mesías, a X-Force, una de las series que con más devoción sigue el público en los últimos tiempos y, además, por méritos propios.

Kyle y Yost recuperaron en New X-Men a personajes desaparecidos, como William Stryker, Nimrod, Belasco, S'Ym y Magik, actualizándolos para el siglo XXI pero sin perder ni un ápice de su esencia, nacida varias décadas atrás en algunos casos. La reaparición de todos estos villanos y de la hermana de Coloso contribuyeron a crear un enlace entre la modernidad y los tiempos en los que un solo hombre, Chris Claremont, manejaba el timón de la franquicia X. Pero sólo era un primer paso hacia X-Force, es decir, hacia una serie en la que un grupo de Hombres X "salvajes" actúa contra una galería de villanos que no es más que un gran ejercicio de retrocontinuidad casi perfecta realizado por los escritores. En X-Force han reaparecido personajes noventeros como Bastión, el Cameron Hodge de Proyecto Exterminio, la Falange o conceptos como el Virus del Legado. Además, personajes relativamente recién llegados, como la Reina de los Leprosos, interactuarán con otros que llevan en las páginas X casi desde el primer número, como el Desvanecedor. Y en el horizonte se divisa una guerra en la que está por decidir el futuro de los mutantes...

A pesar de que hace ya unos tres años que llegaron a las series mutantes, Kyle y Yost siguen sorprendiendo a los lectores con unas historias que demuestran que conocen perfectamente el bagaje de los mutantes, en el que cada detalle cuenta y en el que, pese a lo que pueda parecer a priori, demuestran que no hay personajes malos, sino malos guionistas y, como queda claro en su obra, ellos no lo son, por lo que personajes tan denostados como el Desvanecedor o Angel se convierten en piezas claves del mundo mutante o argumentos aparentemente finiquitados, como la trama del Virus del Legado o la Falange, recobran vigor y consiguen dejar a los lectores sin aliento con cada nueva vuelta de tuerca. En eso consiste la magia de la Patrulla X, como ellos bien saben.

No sé qué será de ellos en el futuro, pero, desde luego, yo ya los considero los grandes guionistas X del siglo XXI. Esperemos que alguien les ofrezca pronto la oportunidad de pasar a escribir las series principales para que puedan explayarse y dar todo lo que nos puedan ofrecer.

miércoles, julio 15, 2009

Diarios Mutantes: Larry Stroman y su paso por X-Factor

Llevo leyendo cómics de los X-Men cerca de 20 años. He disfrutado como un enano con ellos y, en ocasiones, los he repudiado. Sin embargo, nunca me había pasado nada como lo que voy a confesar: he pasado de tener X-Factor como mi serie favorita a sentir una brutal indiferencia en cuestión de un mes. Y la razón (por no decir la culpa) es Larry Stroman.

Recapitulemos. Hace como quince años, Peter David y Larry Stroman realizaron una mítica etapa en la cabecera original de X-Factor (Factor X en la versión española). La crítica la ponía por las nubes por su originalidad en guión y, también, en dibujo. El estilo de Stroman encajaba bien en esa etapa porque era el comienzo de una nueva etapa y "todo valía". Bueno, he de confesar que recuerdo que cuando Forum publicó esa etapa en España, yo, un "pequeño estudiante de EGB", cogí un número de esa serie, lo hojeé y, directamente, lo dejé donde estaba. Qué dibujo más... raro... Era la época en la que Jim Lee, Marc Silvestri y Rob Liefeld estaban considerados como lo más y, por lo tanto, encontrarme los dibujos de Stroman suponía un gran shock. Sin embargo, por alguna razón que no recuerdo acabé comprándome varios de esos números en algún momento, ya que, cuando años más tarde me dediqué a completar los huecos que tenía de esa etapa, no tuve que comprarla entera. La lectura y relectura de esa etapa me llevó a sacar una conclusión: excelente guión. Dibujo... raro. Oh, sí. Cero evolución de mi gusto artístico en los -más o menos- diez años transcurridos.

Volvamos al presente. Como desde hace un par de años no sigo ningún tipo de noticia USA sobre la Patrulla X, me cogió totalmente por sorpresa la llegada de Larry Stroman a X-Factor. Crisis. Cómo odié ese primer número. No me lo podía explicar. El guión era bastante bueno (aunque la serie los ha tenido mejores) y los personajes seguían teniendo carisma. ¿Cuál era el problema? Pues que el dibujo era feo. Y mucho. No hay otra definición. Ya no era raro. Ausencia de caras. Caras deformadas. Anatomía digna de una civilización alienígena... Y no hablo de los skrulls... No lo entiendo.

¿A quién se le ocurrió que Stroman era un digno sucesor de autores como Ryan Sook o Pablo Raimondi? Tiene un estilo que es, básicamente, lo opuesto al de todos los dibujantes anteriores de la serie. Y, encima, su dibujo es feo. El tono noir de la serie pide un dibujo realista, no esos planos llenos de gente deforme y rara. He intentado analizar la saga y he llegado a la conclusión de que el guión es flojo para lo que PAD nos tenía acostumbrados, pero lo que realmente ha hecho que mi serie mutie favorita se viera relegada al ostracismo era el dibujo de Stroman, sin duda. Y todo eso de un mes a otro. Nunca me había pasado. Ni con las series noventeras en las que había 8 ó 9 dibujantes para hacer 24 páginas, que parecían campos de experimentación antes que cómics...

En fin, este mes nos despedimos de él (en los USA hubo muchos casos parecidos al mío, según leo en el Spot On del X-Factor #33), aunque parece que le quedan algunas páginas pendientes (pocas, menos mal). Espero recuperar la ilusión y que X-Factor vuelva a situarse pronto entre mis series favoritas.

martes, junio 23, 2009

Diarios Mutantes: El viejo Logan

Tras unos meses en los que la serie regular de Lobezno había caído en la más absoluta intrascendencia, ha comenzado este mes la saga "El viejo Logan", una historia ubicada en un futuro alternativo muy distinto a los que hemos conocido hasta ahora. Como aún es pronto para opinar de la saga, en esta ocasión voy a tratar de plasmar algunas sensaciones que me ha transmitido el primer número de la edición española, que recoge las dos primeras partes de la historia.

En primer lugar, he de decir que Millar y McNiven cuentan con mi visto bueno. Es decir, Mark Millar suele pecar de ostentoso y el marketing que le rodea generalmente ensalza demasiado sus obras (como muestra, la Civil War), pero, a diferencias de otros autores bien publicitados (léase: Bendis o Loeb), suele cumplir con un mínimo de calidad exigible por parte de cualquier lector. Sus historias entretienen, son bastante salvajes y revolucionan a los personajes, aunque sólo sea durante su estancia en las series que escribe. Un claro ejemplo es la etapa anterior de Millar en la serie de Lobezno, en la que mató a Logan, lo resucitó como asesino, hizo alguna que otra escabechina importante y, finalmente, puso a Lobezno en el camino de la redención. Por su parte, Steve McNiven tampoco me desagrada. Su dibujo es a veces un tanto frío, pero creo que para contar un futuro apocalíptico viene que ni pintado. Además, en estos dos números ya realiza algunas escenas absolutamente brutales que no voy a señalar para no spoilear mucho.

La historia arranca con la sobrecogedora imagen de un Lobezno gravemente herido tambaleándose mientras se abre paso por un bosque. Se nos menciona de pasada la "noche en que cayeron los héroes", un sucesos catastrófico que cambiará al mundo irremediablemente y que marcó a Lobezno hasta el punto de que abandonó la lucha, ni siquiera desenvaina sus garras para defender a su familia. Esta es otra de las novedades, Logan tiene mujer y dos hijos y vive en Sacramento, California, en una granja de cerdos (genial para sus supersentidos...) y no tiene dinero para pagarle el alquiler a sus caseros, que son los nietos de Bruce Banner, tan verdes y malhumorados como su abuelo. El ciego Ojo de Halcón le dará a Logan un plan con el que mejorar su situación económica... un plan que nos llevará a conocer estos nuevos Estados Alterados de Amerika... ¡dominados por los villanos!


A lo largo del primer número, Millar nos va dejando caer una serie de pistas sobre lo que ocurre en los EEUU. Sabemos que los malos están al mando, lo dice la hija de Logan, y sabemos que ya no existen los superhéroes. Sabemos que han pasado unos cincuenta años desde que cayeron los héroes y que los EEUU viven sometidos y en una pobreza total. A pesar del ambiente "western" que se respira, Millar introduce de forma muy adecuada la tecnología, que es equivalente a la actual para evidenciar la crisis de los EEUU. Es una historia llena de guiños a los lectores, como la presencia del Spider-Móvil, la "Caída del Martillo" (ciudad de culto a los héroes mientras se espera que resuciten como hacían antaño), los topoides, los Motoristas Fantasmas y los flashbacks en los que se ve qué le sucedió a Lobezno la noche en que cayeron los héroes. Lo que más me ha llamado la atención es el mapa de los Estados Alterados de Amérika, puesto que hay amplias zonas de los EEUU que no están bajo el control aparente de los cuatro líderes actuales: Hulk, Kingpin (que sustituye a Magneto), Muerte y el Presidente... Además, hay otras ciudades y zonas con nombres de villanos, como Osborn City, El Rey Lagarto en Florida, el Refugio Kree, Electroville, el Cuartel Prohibido Mutante, Hoyo de Clyde, Pym Cross, el Cubil de la Banda de Creel y, la que más me ha llegado al alma, Pote de Pasta Creek. La identidad del nuevo presidente es uno de los enigmas, aunque, basándome en el nombre del país, me declino por Cráneo Rojo. A ver si acierto.




Pese a mi entusiasmo por esta historia, he de confesar que me preocupa mucho que últimamente no haya grandes historias ubicadas en la Tierra 616 (la oficial, vamos) que tengan a Lobezno como protagonista. Logan vuelve a estar sobreexplotado con su presencia en la franquicia X y en la franquicia Vengadora (lo cual le hará participar en prácticamente todos los supereventos de Marvel por partida doble), mientras que su serie regular realmente sobrevive con historias mediocres y que poco aportan al personaje. A ver qué nos depara el futuro de la serie, con ese cambio de protagonismo y la nueva Lobezno: Arma X.

miércoles, febrero 20, 2008

Diarios Mutantes: Factor X de Louise Simonson

Bienvenidos por cuarta semana a Diarios Mutantes. Si en las entregas anteriores hemos tratado sobre el presente y futuro de la franquicia mutante, tanto en los cómics como en el cine, en esta ocasión vamos a hacer un breve viaje al pasado para recordar una memorable etapa en una serie que, en su momento, enganchó a miles de seguidores: la de Louise Simonson en Factor X.


Factor X tiene el dudoso honor de ser el spin off ochentero de la Patrulla X que peor empezó. Los guiones de Bob Layton, además de insulsos y bastante trillados, no aportaban nada realmente interesante. Mucha tensión entre Cíclope y Jean, el Hombre de Hielo volvía a ser el payaso del grupo, Ángel el ricachón y Bestia el empollón. Básicamente, era la Patrulla X de los años sesenta, pero con unos pocos años más y con más drama del tipo "odiados y temidos por la humanidad que han jurado proteger". Era una mezcla bastante pobre de los X-Men de Stan Lee y los de Claremont. Por suerte, fue sustituido rápidamente por Louise Simonson, quien convirtió a Factor X en una serie que estaba a la altura de Uncanny X-Men y, en ocasiones, la superaba en dramatismo y momentos impactantes. Hace poco he tenido la oportunidad de leer o releer gran parte de su etapa y me gustaría comentar algunas conclusiones a las que he llegado.


Louise Simonson supo muy bien captar la esencia de los personajes y, sobre todo, supo ir introduciendo cambios más o menos significativos que dotaran a los personajes de mayor interés. Al fin y al cabo, si la serie original de los sesenta, con los mismos personajes y un planteamiento que tampoco estaba tan alejado de lo que estaba haciendo Layton, fue cancelada, pues tampoco era descabellado que la serie tuviera un final similar de seguir con una lista continuista. Casi impercetipblemente en algún caso y de manera notoria en el resto, la escritora fue dando "vidilla" a los cinco Hombres X originales. Cíclope y Jean Grey mantuvieron su drama romántico con la figura ausente de Madelyne Pryor como eje principal. Él se debía a su esposa e hijo desaparecidos, mientras que ella aún amaba a Cíclope, lo cual no le impidió flirtear con el Ángel en algún momento. Por su parte, Bestia y el Hombre de Hielo vieron cómo sus poderes cambiaban o aumentaban con dramáticos resultados. Bestia se volvía más fuerte, pero también menos inteligente, su vello azul volvía y se enamoraba de una periodista que estaba dispuesta a desvelar al mundo el secreto tras Factor X. Bobby Drake también vivió momentos de tensión con los cambios sufridos por sus dos mejores amigos, Bestia y Ángel, y por el aumento casi ilimitado de sus poderes a manos de Loki, que le dejaría atrapado en su forma de hielo un tiempo. Además, los nuevos personajes, los futuros X-Terminadores/Nuevos Mutantes, no podían ser más carismáticos.

Sin embargo, si por algo será recordada estaba etapa es, sin duda, por la transformación de Ángel en Arcángel y todo lo que a su alrededor pudimos encontrar. Todo comenzó con la -verdadera- Masacre Mutante. Y si pongo la palabra "verdadera" es porque es en Factor X donde, de verdad, se produjo la masacre a manos de los Merodeadores. Recuerdo que cuando leí la saga en Uncanny, siempre me pareció muy coja porque no había tantas muertes como pensaba, pero tras leer la historia de Louise Simonson para Factor X comprendí la verdadera magnitud de la tragedia, que llegó a conmoverme en muchos momentos. Realmente me dejó los pelos de punta y, además, pude disfrutar como un enano con los siguientes números, que no había podido leer hace muy poco. Con la pérdida de las alas de Ángel, la antigua editora de Marvel, aprovechó para ir planeando una saga que desembocó en el siguiente gran acontecimiento mutante: La Caída de los Mutantes. Durante varios meses vimos a Apocalipsis y a Cameron Hodge ir moviendo las piezas de sus siguientes movimientos y, pese a que a estas alturas ya sabía de sobras lo que iba a suceder, conseguí intrigarme y me sorprendí leyendo con avidez para leer qué ocurriría a continuación y el desenlace no pudo ser más épico, con una batalla en Manhattan que dejaría a Factor X como héroes indiscutibles para los ciudadanos. Sin embargo, esto no era más que un oasis de felicididad entre todo el drama que había vivido y viviría el grupo, puesto que, si Louise Simonson tenía algo claro, era sin duda alguna que sus personajes tenían que sufrir para poder brillar con luz propia.


Hubo momentos muy buenos en los meses siguientes, como la visita al planeta que iba a ser juzgado por Los Celestiales eInferno, pero creo que había cierto desgaste o, quizás, empezaba a surgir mayor control por parte de los editores, por lo que había menos frescura en estos números. La serie siguió adelante más mal que bien con la llegada de Portaccio y sería con Peter David cuando volvió a situarse como una de las series más interesantes del panorama mutante. Pero eso ya es historia para otra ocasión.

sábado, febrero 16, 2008

DIARIOS MUTANTES: Se acerca X-Men Origins: Wolverine


Bienvenidos una semana más a Diarios Mutantes, la columna en la que varios miembros de la Hemeroteca X-Men vierten sus neuras más febriles sobre aquellos personajes que defienden a un mundo que les teme y odia. Esta semana X-Men Origins: Wolverine

¿Una película de Lobezno? Pues si lo pensamos lo más mínimo es una opción bastante lógica puesto que hace ya dos años que se terminó la trilogía principal y aunque hubo un leve levantamiento para reclamar una cuarta entrega , las cosas se quedaron ahí y aunque la calidad de “La Decisión Final” es bastante discutida sobretodo por la labor del mediocre Brett Rattner, a mi personalmente la película me encanta y creo que tiene un buen final, épica, muertes dramáticas y sobretodo una sensación de “ciclo acabado” bastante certera. Por lo tanto ahora sólo queda explotar spin-offs de los personajes más populares. Y no hay personaje más popular que Lobezno.

Porque Hugh Jackman no interpreta a Lobezno, ES Lobezno. Siempre le estaré eternamente agradecido a Dougray Scott que se rompiese el brazo en el rodaje de Misión Imposible II y que esa circunstancia facilitase la llegada del excelente actor australiano a la franquicia mutante. Los rumores sobre una película dedicada en exclusiva al canadiense están ahí desde antes de la tercera película pero desde hace unos meses se ha ido confirmando el argumento, interpretes y director.

Vayamos por partes. El encargado de dirigir la cinta será el israelí Gabin Hood, un director de culto y tal. Y a mi personalmente me parece que más allá de intentar buscar a alguien realmente competente (gracias a dios que al final no será Brett Rattner) lo que se ha buscado es repetir el efecto que supuso el fichaje en su día de Christopher Nolan, Sam Raimi o el gran Brian Singer para el cine de superhéroes, lo que viene a ser directores desconocidos, premiados y baratos. Los actores pues se van diciendo y desmintiendo se dijo que Michael C. Hall (Dexter) sería Striker o que Liv Tyler haría tal o cual cosa, también se rumoreó con el fichaje de Natalie Imbruglia o Natalie Portman y nada de esto. Aunque ya desde esta semana sabemos alguna cosa más. Como que Danny Huston interpretará al joven Coronel Stryker y así se aprovechará la relación que se descubrió en “X-Men United” y que no está basada en ninguna historia y ni falta que hace. Liv Schreiber (el supuesto malo de la saga Scream) será Dientes de Sable, y aunque le falta musculatura para ello tiene la suficiente cara de cabrón, y Lynn Collins será Zorra Plateada por lo que parece que Madripur aparecerá en la película.

¿La cagarán o será la ostia? Yo creo que puede estar bien, tiene poco presupuesto pero los poderes de Logan y otros miembros de Arma X no requieren grandes alardes técnicos. Pero lo que si que me escama es que se empiece a hablar de que personajes como Gambito y la Mole vayan a salir. No tengo nada en su contra, de hecho el cajún me encanta, pero no tienen nada que ver con el origen del personaje.

Yo haría lo siguiente si tuviera que dirigirla. Como dudo que vaya a durar más de hora y media. Comenzaría con alguna secuencia del joven James Howlett y la escena en la que descubre sus poderes. Luego pasaría a rápidas escenas en las que se le viese en Japón, en la segunda guerra mundial y en Madripur y repente un fogonazo de luz y Lobezno metido en la urna de Arma X chutándose el Adamantium. Y lo que me encantaría sería ver alguna misión de Logan, Creed y Maverick en Alemania contra Rojo Omega. Todo esto en veinte minutos de película. Luego ya pasaríamos a la parte donde el Proyecto Arma X le persigue. Pondría acción a tope y movimientos de cámara lentos. Para que pudiésemos enterarnos de todo y no quedarme con cara de tonto al no ver que pasa en las escenas.


¿Qué os parece?

jueves, enero 31, 2008

Diarios Mutantes: Reflexiones de un Complejo Mesiánico


Complejo Mesiánico, el enésimo crossover mutante destinado a traer de vuelta a los mutantes estos multitudinarios eventos, ha llegado a su fin dejando un marcado sabor clásico. Anunciado por las oficinas de Marvel como el “Evento que cambiaría a los mutantes para siempre” o “tan revolucionario como E de Extinción o el primer Giant Size” nos encontramos una vez más con el caso en el que las expectativas pueden convertirse en un serio lastre. Una semana después de su conclusión y ya con la mente serena para valorar su resultado ¿qué podemos decir sobre él?

Por mi parte debo decir que el evento me ha dejado un sabor un tanto agridulce y, sobre todo, extraño. La cosa es que los meses anteriores al evento estaba disfrutando de grandes historias en las diferentes cabeceras mutantes, por lo que, entre las expectativas que yo mismo me montaba y los aires de grandeza que desde Marvel querían transmitirle, consiguieron que los tres primeros números a cargo de Peter David y, sobre todo, Ed Brubaker, me resultaran bastante indiferentes. A partir de ahí, el crossover se convirtió en una montaña rusa de sentimientos en lo que lo mismo una semana estaba diciendo “¡qué grande!” que a la otra “¡qué mierda!”.

Nadie puede negarles a los guionistas que han realizado un trabajo muy cerebral, muy bien planificado y planteado y, algo que no suele ser normal en los crossovers, con calma y desarrollo. A lo largo de sus trece números podemos ver como cada uno de los personajes que integran los distintos grupos tienen su momento de gloria, y, lo que es mejor, parecen ellos mismos ya los trate Carey, Yost o la madre del apuntador. Es por tanto una historia muy cohesionada por muchos guionistas que tenga al cargo de ella y en la que, ante todo, se pretende contar y desarrollar una historia que DEBE implicar a todos los grupos mutantes. Sin embargo ahí empiezan los peros, y es que aunque se agradece tener una gran historia sobre los mutantes que se desarrolla semanalmente y todo el microcosmos del Instituto Xavier interactuando, queda la sensación de que cuando cada serie funcionaba por su cuenta, no solo teníamos mayor variedad de historias, si no que además los guionistas brillaban con mayor intensidad sacándole mejor partido a los personajes.

Pero, como no puede ser de otra manera, uno difícilmente acaba teniendo buen recuerdo de un evento de estos si el final no resulta estar a la altura. Podríamos hablar largo y tendido de cómo este puede afectarte a la hora de valorar una historia y más, considerando las expectativas que habían creado. En mi caso puede decirse algo así, pero es que, desde luego, este final me ha provocado una de las reacciones más extrañas que haya tenido en mi vida. Esperándolo como agua de mayo, terminé por irme a la cama con un mosqueo y una decepción de tres pares de narices. El día siguiente todo era darle vueltas al error que habían cometido y como podían haberla cagado tanto unos guionistas en los que había confiado tanto y tanto me habían enganchado mientras les buscaba un achaque tras otro. Bien, eso me duro hasta bien entrada la tarde, cuando un colega me hizo darme cuenta de algo que había pasado pro alto y que una preview publicada oportunamente vino a cerciorarme. Llamadme veleta, bipolar o de efectos retardados, pero el caso es que a partir de ese momento todo encajaba para mí y la historia pasaba de ser una enorme decepción a dejar un marco prometedor y atractivo. Hoy mi opinión no ha variado mucho de entonces (ya si no sería grave) y espero con ganas las historias que puedan salir de él.

En líneas generales y sin spoilear nada de la trama… ¿qué puedo deciros? Que en absoluto se trata de una revolución tan contundente como supuso Dinastía de M o Civil War si no más bien de un paso lógico dentro de la dirección que los actuales responsables de la franquicia le están dando. A pesar de que trae varios cambios importantes, no es tanto una revolución si no de una pieza más dentro del organigrama de las cosas y en el que se nos cierran tantos cabos como se nos abren. Estamos ante una historia clásica de la Patrulla X en el que los lectores disfrutarán de infinidad de guiños a la continuidad, traiciones, argumentos que se cruzan entre si y acción a raudales. Todo en mitad de una guerra para hacerse con el bebé destinado a salvar a los mutantes. Esperaros una historia a la altura de lo que estamos disfrutando en estos momentos, pero ni mucho menos la mayor revolución de la franquicia mutante como nos la han querido vender desde la editorial.

Ya os iremos informando progresivamente de las series derivadas del evento y las repercusiones que este tendrá realmente en el futuro de los mutantes.



miércoles, enero 16, 2008

Diarios Mutantes: Buen momento para ser seguidor de la Patrulla X

Bienvenidos a Diarios Mutantes, la nueva sección semanal (o eso esperamos) de la Hemeroteca X-Men en la que trataremos de dar cabida a diferentes opiniones acerca de la actualidad, el pasado o el futuro de la franquicia X. Esperamos que os animéis a hacer comentarios y, si os animáis, que nos enviéis vuestros textos para comentar cualquier cosa que tenga que ver con la Patrulla X o cualquiera de sus miembros y equipos satélites. Sin más dilación, comencemos.


Pese a que inicialmente la Patrulla X no gozó de gran popularidad, excepto para un núcleo fiel de seguidores, con el relanzamiento llevado a cabo con el Giant Size X-Men y la fructífera etapa de Chris Claremont y dibujantes de la talla de John Byrne, Romita Jr, Paul Smith, Marc Silvestri o Jim Lee, los Hombres X se convirtieron en una de las marcas distintivas de Marvel y, ya en los 90, en la franquicia más explotada jamás en la historia del cómic de superhéroes. Esto llevó a un declive en la calidad de los títulos X en todos los apartados. Sí, todos recordamos a Lobdell (que tuvo sus momentos) o a Terry Kavanagh en los guiones, pero tampoco podemos olvidarnos de que en los 90 llegamos a padecer a dibujantes terribles que, en numerosas ocasiones, se las veían y deseaban para encargarse de páginas en medio de algún tebeo mensual que los dibujantes regulares no podían terminar. Hasta llegamos a tener tebos de 24 páginas realizados por varios dibujantes. Un caos que se reflejó también en el hastío de los lectores, que poco a poco fueron dejando las series perdidos en las mil y una historias secundarias que pasaban de una serie, miniserie, annual o one-shot a otro y que nunca tenían fin.


Todo eso cambió con la llegada de Joe Quesada al puesto de Editor Jefe de Marvel. Para espanto de aquellos que, como yo, disfrutábamos con esas series, Quesada suprimió de golpe y porrazo la mayoría de las series secundarias mutantes y decidió disminuir el número de miniseries y one-shots. Además, apostó por guionistas de relativo nombre (no, no me refiero a Chuck Austen) y por dibujantes que, si bien no habrían tenido cabida en las series muties un par de años antes, pronto se hicieron un hueco en ellas y dejaron una huella imborrable en los lectores. Morrison, Casey, Claremont, Quitely, Van Sciver, incluso Larroca y Kordey o Frank Tieri. Las series mutantes volvían a brillar - unas más que otras - pero continuaban teniendo un problema: seguían siendo la columna vertebral de Marvel. Y eso debía cambiar. Tuvimos que esperar unos cuantos años para que ocurriese, pero creo que ahora mismo no podemos quejarnos.


He de reconocer que cuando leí acerca de las consecuencias de la Dinastía de M y el hechizo "No más mutantes" de la Bruja Escarlata, temí por el futuro de la franquicia, pero el tiempo me ha demostrado que no podría haber estado más equivocado. Disminuir la población mutante permitió a los guionistas centrar la atención sobre determinados personajes y desarrollarlos (como los New X-Men), abrió nuevas líneas argumentales a explorar y explotar todavía y, principalmente, dejó a Marvel con un número limitado de mutantes con los que tratar. Además, Quesada aprovechó para dirigir la atención de los lectores hacia otras franquicias, como las de los Héroes Marvel, Spider-Man o la cósmica con el fin de Los Vengadores y su renacimiento como "Nuevos Vengadores", con la Guerra Secreta, El Otro, Planeta Hulk, la Aniquilación y, cómo no, con la tan cacareada Civil War y la muerte del Capitán América.



Grandes historias que se han ido solapando durante meses y que, además de tener altas cotas de calidad en varias de ellas, han convivido con una nueva era dorada para la Patrulla X, mucho más escondida editorialmente y, por ello, inmersa en un proceso de cambio que ha dado lugar a una línea argumental que ha durado algo más de un año, Diezmados, en la que Whedon, David, Yost & Kyle, Claremont, Brubaker, Way, Nicieza y Carey han devuelto a la franquicia X ese sentido de aventura y de incertidumbre que muchos de nosotros echábamos de menos. Tras varios años sabiendo que las series mutantes estaban estancadas y que desde la editorial no se apostaba por su evolución, hoy parece que este pensamiento está cambiando en Marvel y, aunque en el horizonte tenemos un crossover a la vieja usanza noventera, esperemos que los lectores podamos disfrutar de esta nueva libertad un tiempo más dada su excelente calidad.


La Patrulla X está más en segundo plano que nunca, pero no hay que preocuparse por ello. Tenemos historias de una calidad más que aceptable, un futuro que parece halagüeño y, sobre todo, parece que no tenemos que temer por quesadazos como los que ha vivido recientemente Spider-Man. Si es que no siempre brilla quien está debajo de los focos, sino quien lo merece...