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sábado, octubre 13, 2007

La Saga de Fénix Oscura

La saga de Fénix Oscura fue concebida allá por el año 1976 por el patriarca mutante Chris Claremont, y por su inseparable dibujante Dave Cockrum, así como el impresionante John Byrne.

Según su argumento, la saga puede ser divida en dos partes: la que denominaríamos la Saga de Fénix, que alberga desde el número 101 hasta el 108 del primer volumen de X-Men (1976 – 1977); mientras que la Saga de Fénix Oscura va desde el 129 hasta el 138 del mismo volumen, ya en 1980.

Volviendo de una misión del espacio, Jean se ofreció a pilotar la nave de vuelta a la Tierra, a pesar de que sabía que sería expuesta a una letal radiación solar. Confiando en sus poderes telequinéticos, creyó que estos serían capaces de crear un escudo alrededor de ella que la protegiera, pudiendo así pilotar la nave hasta la tierra y salvar a sus amigos, los X-Men, protegidos de la radiación en la zona de carga de la nave.

Durante los treinta minutos del vuelo, la radiación fue demasiado fuerte y la envenenó. Jean comenzó a morir lenta y dolorosamente, como más tarde se nos recordaría en X-Men Forever. En un acto desesperado invocó a la Fuerza Fénix que la había rondado. Fénix se decidió ayudarla con un alto coste, y Jean aceptó porque sabía que era la única forma de salvar a los otros X-Men. El precio que impuso fue apoderarse de su cuerpo, así que lo duplicó y dejó a la verdadera Jean inconsciente en un capullo en la bahía donde aterrizó la nave. Embriagada por la rica experiencia de la vida, la amistad y el amor, Fénix, que no quería dejar de ser Jean, se obligó a ser ella, tanto que creyó que era la verdadera Jean Grey.

Tiempo después, el Círculo interior del Club Fuego Infernal descubrió su gran potencial, y trataron de seducirla hasta ellos por medio de Mente maestra, un mutante capaz de crear ilusiones en la mente de los demás. Estas ilusiones hicieron que Jean creyera que en una vida anterior había sido Lady Grey, la amante de Wyngarde, es decir, el propio Mente Maestra. A través de todos estos engaños, consiguieron convertirla en la Reinan Negra del Club Fuego Infernal.

Éste fue el principio del fin de Jean Grey, la Fuerza Fénix se desató consumiendo a Jean en su interior. Cuando los X-Men llegaron para rescatarla, Cíclope, novio entonces de Jean, se enfrentó a Mente Maestra en el plano psíquico. Cuando el villano lo mató, Jean rompió su lazo con Mente Maestra, despertando de su engaño, y a la vez, rompiendo las barreras que contenían al Fénix más hambriento.

Fue entonces cuando Jean se presentó ante los X-Men, no ya como Fénix, sino como Fénix Oscura.

Los X-Men trataron de detener su amenaza de destruir el universo, aún temerosos, porque lo que tenían delante era el cuerpo de su compañera Jean Grey. Jean se lanzó al espacio más profundo buscando alimento. Allí encontró la estrella D’Bari, en cuyo corazón se internó para absorber toda su fuerza, creando una supernova, secando literalmente el astro, y por consiguiente, aniquilando a todos los planetas que se encontraban a su alrededor, incluidas cinco billones de vidas.

El Imperio Shi’ar tenía entre sus muchas leyendas la del ser Fénix, devorador de mundos que aniquilaba todo aquello que alteraba el orden perfecto del universo. Cuando se cruzaron con ella en mitad del espacio, la atacaron. Jean se defendió, pero el mensaje de su regreso llegó a oídos de la Emperatriz Lilandra, que pronto se puso en contacto con otros imperios intergalácticos, entre ellos los Kree y los Skrull, que se unieron, conscientes de que Fénix podía ser más peligrosa que el devorador de mundos Galactus.

Cansada de vagar por el universo, como añorando algo, regresó a la Tierra, a la casa de sus padres. Allí la esperaban los X-Men. El Profesor Xavier, su mentor, intentó reconducir la mente de Jean, creando barreras para controlar al Fénix que bullía en ella, y que fuera la propia Jean quien controlara a la bestia.

Xavier lo consiguió, y Jean se reunió con los suyos, pero en ese momento fueron abducidos por el Imperio Shia’r, que querían matar a Fénix por su incipiente genocidio. Pidiendo una oportunidad se ofreció un duelo: los X-Men contra la Guardia Imperial Shi’ar, liderados por Gladiador. Si los X-Men ganaban los dejarían marchar, si perdían, los Shi’ar decidirían la suerte de Jean Grey.

La batalla tuvo lugar en la cara oculta de la Luna, en la Zona Azul. Todo el equipo X-Men cayó a manos de la Guardia, quedando sólo en pie Jean y Cíclope, que se refugiaron unos segundos para tomar ánimos uno del otro y salir a luchar.

Cíclope fue herido y cayó, esto desató la ira y el pánico de Jean, que destrozó las barreras creadas por Xavier en su mente. Lilandra, viendo esto, ordenó el Plan Omega, que consistía en destruir el Sistema Solar entero para acabar así con Fénix. Los X-men lucharon contra Fénix, para reducirla y que Lilandra no tuviera que tomar tan drástica medida.

Jean retomaba el control por segundos, y consciente de lo que estaba haciendo se apuntó a si misma con el arma Kree, y tras despedirse de su amor Cíclope, la hija de la luz y la oscuridad murió.

Uatu, el Vigilante, pronunció entonces unas de las palabras más hermosas que se recuerdan en la historia de los comics: “Jean Grey pudo convertirse en un dios, pero para ella era más importante morir siendo humana”.

En un principio, Claremont y Byrne pensaron que un buen fin para esta saga sería desposeer a Jean de sus poderes por parte de Lilandra, lo que permitiría que la chica siguiera saliendo en los comics. Pero Jim Shooter, el jefe editor, consideró que era un fin desproporcionado a la magnitud de la saga, y que Fénix debía pagar por sus crímenes como genocida. Claremont y Byrne consiguieron esquivar este fin tan tajante y castigador, en el que Jean era matada por sus asesinatos, haciendo que la joven se suicidase, por lo cual eximían a Jean de toda culpa y conseguían que muriese siendo lo que era: una heroína.

El fin original del número 137 de Patrulla-X fue escrito y editado bajo el nombre de Phoenix: The Untold Story.

Tiempo después, Kurt Busiek, propondría la resurrección de Jean Grey. Esta se concibió, añadiendo que en realidad, Jean Grey no era la que había muerto en la luna, sino una copia de ella que Fénix había creado, encontrándose el verdadero cuerpo en un capullo sumergido en la Bahía de Jamaica en animación suspendida.

En el año 1982, Marvel Comics lanzó un número especial junto a DC Comics, en los que los X-Men y los Nuevos Titanes eran los protagonistas. En él, el villano Darkseid resucitaba a Fénix Oscura, aunque al final, ésta volvía a sacrificarse para acabar con Darkseid.

En 1983, se introduce a los X-Men un nuevo personaje, Madelyne Pryor, una mujer que sobrevivió a un accidente de avión el mismo día que Jean Grey murió en la luna. Madelyne, que era la viva imagen de Jean, conoció a Cíclope, y éste, recordando a su difunto amor, se casó con ella. Ese mismo año, Roger Stern, escritor de Marvel, hablaba con Kurt Busiek, y le comentó que a Shooter no le convencía ninguna de las ideas que se proponían para traer de vuelta a Jean Grey. Fue así como Busiek le comentó su idea. Tiempo después, Stern se la contó a John Byrne, que por aquel entonces era el encargado de Los Cuatro Fantásticos.

En 1985 se estrenó una nueva serie mutante llamada X-Factor, que reuniría al equipo original, Byrne propuso la idea de Busiek de recuperar a Jean Grey, y Shooter aceptó.

Fue así como el capullo que contenía el cuerpo de Jean Grey fue encontrado en Fastantic Four #286, para volver a la vida y unirse a X-Factor.

Tiempo después descubriríamos, tras abandonarla Cíclope, que Madelyne Pryor era un clon de Jean, creada por Mr. Siniestro, y la saga en la que se relataba el caos desatado sobre la tierra se llamó Inferno, pero esa es otra historia.

A partir de entonces, Jean pasó algunos de los mejores momentos de su vida, tuvo la sensación de ser por fin madre, cuando cuidó, hasta su partida al futuro, a Cable, hijo de su propio clon y Cíclope. Se casó con este, y conoció a su venidera hija, Rachel.

Pero esta etapa tampoco estuvo exenta de desgracias y sobresaltos, con la saga de Onslaugh, y la posterior saga de Las Eras de Apocalipsis. Jean perdería en esta última a Cíclope, pero su posterior regreso, y sobretodo el cambio en la actitud de él, así como su "affair" con Emma Frost, hicieron que en Jean comenzara a despertarse ese instinto predador de Fénix.

Moriría, sí, al final de la etapa de Morrison en Nuevos X-Men, pero su símbolo de ave de fuego reaparece constantemente sobre el cielo de la Mansión-X y en nuestro recuerdo como lo que fue, posiblemente la superheroina más importante de la historia del Universo Marvel.

El Universo Ulimate tampoco ha eludido esta cita con la historia y de nuevo ha vuelto a poner de manifiesto la presencia del ser llamado Fénix. Llevado a una estética y concepción más realista, volvemos a ver cómo la joven Jean Grey lucha por controlar sus incipientes poderes y al poderoso ser que trata de apoderarse de ella. Además, esta vez, se le añaden unos duendecillos imaginarios que denotan la locura a la que se aferra Jean.
Los demás medios no han dudado a la hora de plasmar la Saga de Fénix Oscura allá donde Jean apareciera. Sin ir más lejos en los dibujos animados de los años 90, tan basados en la estética que Jim Lee cultivará en el comic, donde nos encontramos la historia de Fénix contada de una manera un tanto edulcorada, por la edad de los telespectadores se entiende. Más o menos ocurre lo mismo en X-Men Evolution, donde sólo podemos ver la silueta de Fénix en el último capítulo de la cancelada serie, cuando Charles Xavier echa una ojeada al futuro.

Mientras, las películas han plasmado, o al menos lo han intentado, de una forma más real todo lo que en cuanto a Jean se refiere. Mientras que X1 no es más que un personaje secundario que a primera vista sólo sirve para alimentar la tensión entre un triángulo amoroso, en X2 ya capta la atención necesaria, mostrando sus latentes poderes, y haciendo de nuevo lo que es más típico en ella, salvar a los suyos. En una escena final en la que, rememorando la trayectoria de la lanzadera especial que conducía, salva el X-Jet y se sepulta bajo el agua de la presa del lago Alkali. A muchos nos estremeció esto, pero fue tal el alivio de ver la silueta de un pájaro dorado sobre las aguas de la laguna que esperamos con paciencia casi tres años una nueva entrega de la saga peliculera.

No es que X3 defraudara, es que se empeñó en seguir un camino equivocado. Claro que vimos a un Fénix poderoso, increíble la escena de la casa de Jean, pero aún así vimos más a un Fénix destructivo que a un Fénix hambriento. Me pareció acertada, y hablo a título personal, la explicación de la procedencia de Fénix, y a pesar de todo no termina de satisfacer. Y es que trataron de contar demasiadas cosas en demasiado poco tiempo. Otro desatino fue desde luego el quitarse de en medio a Cíclope en el primer cuarto de hora, cuando se supone que es la persona que debía haber estado al lado de ella en el momento final. Pero bueno, como esto no es una crítica a X-Men 3, sino un recuerdo a la magnífica Saga de Fénix Oscura concluyamos aquí.

Afortunadamente, a pesar de que esta muerta, podemos gozar de ella a través de la que es su vivo retrato, su hija Rachel, que parece empezar a aceptar que comparte el mismo destino de su madre desde el momento en el que fueron tocadas por Fénix.

jueves, septiembre 27, 2007

Astonishing X-Men #18

Guión: Joss Whedon
Dibujo: John Cassaday
Contiene: Astonishing X-Men #18 USA
Formato comic-book: 24 páginas
Precio: 1.95 €
Venta España: Septiembre 2007
Venta USA: Noviembre 2006

Resumen:
Primero vemos una especie de energía que se genera en el cerebro apagándose, yo diría que es el poder de Cíclope agotándose, aunque no estoy segura del todo.
Cíclope está arrodillado junto al cuerpo de la Reina Blanca, a la que había disparado en el anterior número, pidiéndole explicaciones. Por detrás de él aparece Cassandra Nova y lo agarra por la cabeza, con la intención de entrar en su mente, pero él la sorprende agarrándola y diciendo que no puede entrar en su mente porque la ha perdido, y le dispara en toda la cara.
Se pone en contacto telepático con esta chica que parece ciega y que crea como un campo de fuerza alrededor de ella, que no sé como se llama, y que está acorralada por Hank, que es ahora una bestia salvaje.
Ella le entrega a Bestia una caja que Cíclope le había dicho que usara en caso de emergencia por si Bestia se volvía incontrolable. Dentro de la caja hay un ovillo de lana rojo.
En ese momento irrumpen en la mansión Ord y Cerebra, que buscan a Coloso, el destructor de mundos.
En el laboratorio Coloso despierta y encuentra a Cíclope disparando a Shaw y al resto del nuevo Club Infernal, tan feliz y despreocupado el tío, protegiendo a Kitty que aún sigue inconsciente.
Ord y Cerebra se quedan sorprendidos al oír los disparos, pero antes de que le de tiempo a reaccionar aparece esta chica del campo de fuerza que ataca a los dos intrusos. Pero Ord le propina un puñetazo que la deja fuera de juego, en ese momento aparece Logan que ha perdido la conciencia infantil y lucha contra ambos, atravesándolos con sus garras e incrustándoselas a Cerebra en la cabeza.
Mientras, Kitty despierta. Peter va a atenderla pero ella lo rechaza, pues aún sigue creyendo que su hijo existe y que Coloso no ha hecho nada por salvarlo. Pero Cíclope les explica que sólo eran alucinaciones que estaban siendo creadas en su mente, y que tiene que bajar a salvar a Emma, ante lo que Kitty pone mala cara.Lobezno y la alumna (que debían hacerla pronto X-Men porque se lo está currando), siguen luchando contra Cerebra y Ord, parecen derrotados hasta que aparece Hank, vestido de traje, que parece haber recuperado toda su humanidad, con un aparato que hace que los dos enemigos queden pegados al techo por el magnetismo.
Bestia se disculpa con Lobezno por haber intentado comérselo cuando aún estaban bajo los efectos de Cassandra Nova.
En un hueco en la tierra, Emma tiene recuerdos de las últimas palabras que había oído. Hasta que tiene la alucinación de que un ángel baja del cielo para llevársela, y le pide que aún no, que ella pertenece abajo. Pero el ángel resulta ser Kitty que va a buscarla, y le dice que aunque le llore un río ellas van para arriba.
Ya arriba, Cíclope dice que no hay ningún Club Infernal, mientras que todos están en sala, Emma sólo se ve a ella y a Cassandra Nova en un gran vació oscuro. Cassandra le dice a Emma que necesita su consciencia fuera de la especie de babosa, mientras que Cíclope le asegura a Peter que sólo creía luchar contra Shaw, porque no estaba allí.
Cassandra necesita una nueva conciencia que habitar. Ante todo lo que ha dicho Cíclope, Coloso insinúa que entonces la única mala es Emma, pero Scott no lo cree así. Bestia dice que fue Emma la que encerró la conciencia de Nova hace ya tiempo en la babosa, pero que algo de esa consciencia debió quedar en ella y que ha ido despertando y creando una identidad dentro de ella provocada por la culpa de tantos años de maldad por estar con Shaw, ser la Reina Blanca, dejando a sus estudiantes en Genosha, sobreviviendo…
Hay una voz dentro de ella diciéndole que es mala, y que incluso lo de Genosha era culpa suya, y ella cree que esa voz es la suya propia, su conciencia.
Kitty no parece estar de acuerdo con todo esto y apunta a Emma con la pistola, al tiempo que Cíclope trata de pararla. Pero ella no entra a razones, intenta hacerles recordar lo que en el pasado ella les hizo. Cíclope le dice que Emma había roto todo en él, tal vez incluso su relación telepática, y ahora veía todo claramente (seguro que se acabó la manipulación).
Le hace ver que todo el maquiavélico plan viene de parte de Cassandra Nova, y que lo que está haciendo, lo de apuntar a Emma, también es parte del plan de Nova. En el interior de la cabeza de Emma, Cassandra le dice que lo haga, que la libere de su prisión…
Cíclope le dice a Emma que si lo oye, que vuelva a encerrar a Cassandra. Pero Emma lo manda al infierno (no sabemos si Cassandra ha conseguido apoderarse ya totalmente de ella, tal vez sí).
En ese momento Ord y Cerebra, que se habían liberado de lo que les mantenía pegados al techo, entran atacando y abalanzándose contra Coloso. Sobre la mansión, su nave nodriza lanza un rayo que los abduce a todos.
Los alumnos, en el jardín miran como parte la nave. La chica que parece no tener ojos habla con otro que trata de consolarla, pero ella sabe que no todos los X-Men volverán.

martes, agosto 28, 2007

El Fuego Infernal desde Dentro

Han vuelto. Tras décadas relegados a apariciones menores y a pasar por las distintas cabeceras de la franquicia X sin pena ni gloria, uno de los grupos de villanos más clásicos de la Patrulla X ha regresado en las páginas de Astonishing X Men para propinarles uno de los peores golpes de su historia. Una vez visto de lo que son capaces y a espera de que la trama que les ocupa sea concluida, llega el momento de hacer un repaso a la trayectoria de este club centenario.


"El Club Fuego Infernal"





Si alguien hizo grande la idea del grupo de villanos refinados y sin escrúpulos que ejecuta alambicados planes desde la sombra contra sus enemigos como quien mueve piezas en el tablero de ajedrez, ése fue sin duda Chris Claremont. Fue allá por el número 132 de Uncanny X Men cuando creó a este particular grupo tomando referencias de los cultos secretos de finales del siglo XIX usando para ello el nombre de uno de ellos. Desde entonces, el Club ha acompañado a los mutantes convirtiéndose en uno de sus enemigos más temibles y emblemáticos llegando incluso a protagonizar algunas de sus más grandes historias. Pero no nos detengamos en los detalles y veamos quiénes son este misterioso grupo.

Con unos orígenes que se remontan hasta el siglo XVII, si no antes, el Club Fuego Infernal era un selecto culto clandestino formado por los hombres y mujeres más ricos y poderosos de todo Londres. Dedicando su vida al vicio, el placer y a ser la mano que dirigía el destino del mundo desde la sombra, pronto vieron el colonialismo como una oportunidad de extender sus ramas por todo el mundo.

Manteniendo como cabeza visible a su Lord Imperial con residencia en el hogar primigenio del culto en Londres, comenzaron a abrir sedes en las ciudades más importantes del globo. Captando entre sus miembros a los herederos de la élite, así como a pobres diablos que serían usados como herramientas, el Club extendió sus redes tomando parte en los hechos más trascendentes de los años venideros. Entre sus miembros más importantes de diversas épocas estuvieron miembros de las familias Stark, Harkness, Zemo, Essex, Worthington, Pierce, Southern, Braddock, etc…

A mediados del siglo XX un simple peón de una siderúrgica llamado Sebastian Shaw, un joven con unas magníficas habilidades físicas y una voluntad y determinación inquebrantables, consiguió salir de la pobreza por sus propios medios convirtiéndose en un talentoso ingeniero. Fue este arrojo y coraje lo que llamó la atención de Lourdes Chantel, introduciéndole dentro del siniestro club.

Convertido en uno de los hombres más influyentes del país, Sebastián empezó a escalar posiciones en la sede neoyorquina del club, por aquel entonces controlado por el “Rey Blanco” Ned Buckman y la Reina Blanca Paris Seville. Ocultando al Club que había nacido con talentos sobrehumanos obtenidos de una mutación genética, Shaw comenzó a labrarse lealtades dentro del club mientras que su amor por Lourdes aumentaba más y más. No tardó en formar su Círculo Interno, compuesto, además de por la propia Lourdes, por Harry Leland (su mano derecha en el club), Emma Frost (a quien había tomado como su pupila), Lady Tessa (quien le salvó la vida cuando sufrió un atentado en Afganistán) y Donald Pierce (que estaba en deuda con su familia).

La tragedia llegó pronto a la vida de Shaw cuando, los dirigentes del Club decidieron asestar el jaque mate contra los mutantes propiciando el Proyecto Armagedon. Pese a que la caza indiscriminada de mutantes dirigida por Stephen Lang fue detenida por la Patrulla X, Lourdes murió en uno de los ataques a la ciudad de Nueva York.

Cegado por la ira, Shaw y los suyos asesinaron a Buckman y Seville convirtiéndose en el dirigente del club Fuego Infernal. Desde entonces, sus decisiones han repercutido notablemente sobre el destino del mundo. Su primer encuentro con la Patrulla X vino cuando sus intereses se centraron en uno de sus miembros, la mutante de poderes inmensos conocida como Jean Grey. Shaw intentó captarla lavándole el cerebro por medio del mutante Mente Maestra. Lo que siguió a aquello, es ya parte de la Historia de los X-Men.

Tras los sucesos del Fénix Oscuro, Sebastián y el Club continuaron tramando sus siniestros planes, involucrándose en actos como la campaña del Senador Kelly, la reactivación del proyecto Centinela e intentando captar nuevos miembros, a veces con éxito como en el caso de la desalmada hechicera Selene Gallio, y otros infructuosos, como ocurrió cuando intentaron convertir a Kitty Pryde en su nueva marioneta. Oponiéndose en varias ocasiones posteriores a los X-Men (una de las mas recordadas cuando ambos grupos intentaron captar a Rachel Grey y, posteriormente, resultaron gravemente heridos por el ataque de Nimrod) El Club estuvo también involucrado en la creación de otros grupos que han hecho pasar muy malos ratos a los miembros de la Patrulla X. Así nacieron los Infernales de Emma Frost y los Cosechadores de Donald Pierce.



Fue sin embargo un tercer grupo, auspiciado por la malévola Selene, el que acabó desencadenando la remodelación del club. Siguiendo las pautas de un malévolo juego destinado a acabar con la vida de los mutantes más importantes, los Arribistas terminaron con la hegemonía del Circulo Interno de Shaw en el Club. Sebastián fue aparentemente asesinado por su presunto hijo Shinobi. Emma Frost y sus Infernales y los Cosechadores de Donald Pierce, masacrados por los Centinelas de Trevor Fitzroy. Ni si quiera Magneto, que se convirtió en el Rey Blanco durante un breve período, pudo librarse cuando el traicionero Fabian Cortez casi consigue que muriese durante lo que fue el resurgir del amo del magnetismo.

El hijo de Shaw tomó entonces las riendas del Club pero, aunque formó hasta su propio Círculo Interno y contaba con la tutela de Lady Tessa, éste no volvió a ser lo que era. Ni siquiera el regreso triunfal de Sebastián pudo hacer nada por devolver la gloria de antaño a su culto ni aunque lo hiciese con la compañía de gente como Selene, Tessa, Madelyne Pryor, Fitzroy y Donald Pierce.




Desde entonces, el Club ha continuado su declive resurgiendo en ocasiones puntuales. Entre ellas cabría destacar el Círculo Interno de Selene que implicaba a Mancha Solar, Daimon Hellstrom y al demonio Blackheart. Sebastián continuó operando por libre a lo largo de todo el mundo encontrándose en diversas ocasiones con la Patrulla X, quienes finalmente le arrebataron a su leal Tessa, quien se reveló como Sabia, la espía que había estado trabajando para Xavier durante todo aquel tiempo.


Quedando rebajada la sede de Nueva York a un Club de Striptease y desaparecida Selene, Sebastián decidió reformarlo poco después de que los X-Men se enfrentase al desalmado Elias Bogan, un misterioso miembro del Club cuyos orígenes se remontaban más allá del tiempo.



Consiguiendo el apoyo de gente que le igualaba en poder y maldad como Courtney Ross y la Víbora, así como miembros de peso en el club como Mancha Solar e incluso que Sabia volviese a su lado, el intento de Sebastián de convertirse en el nuevo Lord Imperial fue frustrado cuando fueron atacados por un Donald Pierce lleno de rencor que pretendía acabar con él para conseguir él mismo los honores de ser el nuevo Lord Imperial. Durante el combate, Shaw decapitó a Pierce quedando él seriamente herido. Poco antes de que se lo llevaran al hospital, supo de boca de su propia Tessa que ésta le había usado para que Roberto daCosta, Mancha Solar, promoviese al puesto que él ansiaba y así cambiar al Club desde dentro.

Tras un tiempo fuera del mapa, Sebastián parece haber vuelto dirigiendo la vista hacia la que fuese su protegida dentro del Club y la mejor de sus obras: Emma Frost. Este nuevo Club está formado por:


Emma Frost

















Puedes salir del Club Fuego Infernal, pero no puedes sacar al Club de dentro de ti. Emma Frost ha sido toda su vida una depredadora y eso es algo que no va a cambiar por mucho que lo intente. Reformada como una de las principales componentes de los X-Men, puede convertirse en una amenaza despiadada para aquellos que le han acogido.


Sebastián Shaw

















El es el Rey Negro del Club por antonomasia, sin él, no es nada. La persona que cobijó a Emma cuando esta malvivía en las calles y que hizo de ella todo lo que es, ha vuelto para que su pupila obtenga todo el honor que le corresponde.


Cassandra Nova


















La contrapartida del profesor Xavier, todo lo que no es, todo el horror y la maldad imaginable convertida en carne. La ultima vez que vimos a al “inconmensidad” como la llamaban los Shi´ar en las páginas de los X-Men, exterminó a 16 millones de mutantes, arrasó un imperio intergaláctico y casi acabó con los X-Men. Cuando la creían encerrada para siempre, una de sus peores enemigos ha regresado. No puede traer nada bueno.


Negasonic Teenage War Head


















Una de las grandes espinas de Emma ha sido ver como sus estudiantes morían en sus manos. En el caso de esta pequeña Genoshana, la antigua Reina Blanca pasó 24 horas enterrada bajo toneladas de escombros en su forma de diamante mientras la sostenía entre sus brazos para que, cuando consiguieron dar con ella, le dijesen que estaba muerta. Ahora parece que no todo está tan claro en la joven que auguró la caída de Genosha. La muerte en Marvel tiene un billete de ida y vuelta.



Perfección
















Envuelto en misterio desde su primera aparición, la sorpresa al descubrir la verdadera identidad de este personaje no podría haber sido mayor. ¿Quién puede conocer mejor a Emma Frost que… este personaje? Aún desconociendo cuál es la toda la verdad que hay tras su aparición, no hay duda su mera inclusión ya ha dado que hablar. ¿Original? ¿Duplo? ¿Engaño? Solo Whedom parece tener la respuesta final…

Con todas las piezas sobre el tablero, los X-Men vuelven a estar frente a frente ante los que sin duda son el grupo más temible al que se hayan enfrentado ¡Y en su propio hogar! La batalla que espera amenaza no dejar títere con cabeza.